Ucrania lucha por conservar sus últimos bastiones en el este tras ataque contra una escuela

Ucrania lucha por conservar sus últimos bastiones en el este tras ataque contra una escuela
Militares ucranianos se preparan para repeler un ataque en la región ucraniana de Lugansk el 24 de febrero de 2022. - El presidente ruso, Vladimir Putin, lanzó el jueves una invasión a gran escala de Ucrania, matando a decenas y obligando a cientos a huir para salvar sus vidas en el vecino prooccidental. . Los ataques aéreos rusos alcanzaron instalaciones militares en todo el país y las fuerzas terrestres se trasladaron desde el norte, el sur y el este, lo que provocó la condena de los líderes occidentales y advertencias de sanciones masivas. (Foto de Anatolii STEPANOV / AFP)

Las fuerzas ucranianas peleaban este domingo por defender sus últimos bastiones en el este del país, donde los rusos intensificaron sus bombardeos, dejando 60 desaparecidos en el ataque contra una escuela.

En la víspera de las conmemoraciones, en Moscú, de la victoria contra la Alemania nazi, los militares ucranianos del batallon Azov que continúan atrincherados en la inmensa acería Azovstal de Mariúpol (sureste), aseguraron que no piensan capitular.

“Rendirse no es una opción porque a Rusia no le interesan nuestras vidas”, dijo Ilya Somoilenko, oficial de inteligencia del batallón Azov, durante una conferencia de prensa difundida por video.

En la región de Lugansk, en el este, unas 60 personas fueron declaradas desaparecidos después de que un bombardeo destruyera “completamente” una escuela de la localidad de Bilogorivka, donde esos civiles se habían refugiado, indicó el gobernador regional, Serguii Gaidai. “Había 90 personas en total. Se salvaron 27”, precisó en su cuenta de Telegram.

“El enemigo no cesa sus operaciones ofensivas en la zona operacional oriental para establecer un control total en el territorio de las regiones de Donetsk, Lugansk y Jersón, y mantener el corredor terrestre entre estos territorios y la Crimea ocupada” desde 2014, indicó el Estado Mayor ucraniano el domingo.

Según él, en la región de Donetsk, las tropas rusas proseguían sus operaciones ofensivas alrededor de Lyman, Popasnyansky, Severodonetsk y Avdiivka. La situación era “tensa” cerca de Moldavia.

Del lado ruso, el Ministerio de Defensa reivindicó el domingo la destrucción del “puesto de mando de una brigada mecanizada” en la región de Járkov (este), así como “el centro de comunicación del aeródromo militar de Chervonoglinskoye, cerca de Artsyz”.

Hasta ahora Rusia sólo puede reivindicar el control completo de una ciudad importante, Jersón.

Desde hace días, las autoridades ucranianas alertan contra la posible intensificación de los ataques rusos en vísperas de la conmemoración del 9 de mayo, fecha en la que Moscú celebra la victoria contra la Alemania nazi en 1945.

– “El mal volvió” –

El presidente ucraniano, que este domingo tiene que participar en una reunión telemática de los dirigentes de las potencias del G7, quiso marcar el aniversario del fin de la Segunda Guerra Mundial con un mensaje comparando la situación actual.

“Décadas después de la Segunda Guerra Mundial, la oscuridad volvió a Ucrania”, dijo el mandatario en un video en blanco y negro difundido en las redes sociales.

“El mal volvió, en un uniforme diferente, con diferentes eslóganes, pero con el mismo objetivo”, advirtió, intentando transformar la retórica “antinazi” del presidente ruso Vladimir Putin contra él.

Putin también aprovechó la señalada fecha para establecer numerosas comparaciones entre la Segunda Guerra Mundial y el conflicto de Ucrania y reafirmar los objetivos rusos.

“Hoy nuestros soldados, como sus antepasados, luchan hombro con hombro por la liberación de su patria de la inmundicia nazi, con la confianza de que, como en 1945, la victoria será nuestra”, afirmó Putin, en la víspera de las celebraciones del Día de la Victoria.

– Visitas y negociaciones –

Este domingo, la primera dama de Estados Unidos, Jill Biden, y el primer ministro canadiense, Justin Trudeau, visitaron ucrania por separado.

En un desplazamiento sorpresa, según su portavoz, Jill Biden se reunió con su homóloga ucraniana, Olena Zelenska, en una escuela cercana a la frontera con Eslovaquia, donde se encontraba esta semana. “Quise venir en el Día de la Madre. Pensé que era importante mostrar al pueblo ucraniano que esta guerra tiene que detenerse y que (…) el pueblo de Estados Unidos está con el pueblo de Ucrania”, dijo Biden a los periodistas.

En tanto, Justin Trudeau visitó Irpin, un suburbio de Kiev devastado por los combates antes de que las fuerzas rusas lo ocuparan en marzo.

Trudeau “vino a Irpin para ver con sus propios ojos todos los horrores que los ocupantes rusos hicieron a nuestra ciudad”, escribió el alcalde de la localidad, Oleksander Markushin, en Telegram, acompañando su mensaje con fotos de Trudeau en la ciudad destruida.

En tanto, los países miembros de la Unión Europea (UE) continuarán negociando “a principios de semana” de cara a un acuerdo sobre un eventual embargo al petróleo ruso, un plan que no genera unanimidad y que se topa, por ejemplo, con la oposición de Hungría. Los embajadores de los 27 se reunieron el domingo pero no lograron acordar la puesta en marcha del sexto paquete de sanciones contra Moscú que había presentado el miércoles la Comisión Europea.

Y en otra muestra de solidaridad con los ucranianos, el cantante irlandés Bono ofreció un concierto este domingo en el metro de Kiev, asegurando que “el pueblo de Ucrania” está “luchando por todos los que amamos la libertad”.

– Civiles evacuados –

En Mariúpol, tras múltiples intentos, se evacuaron a los civiles de la acería Azovstal, dijo Zelenski el sábado por la noche.

Según Kiev, estas operaciones, auspiciadas por la ONU y la Cruz Roja, permitieron sacar a cerca de 500 personas en una semana.

Moscú había anunciado el miércoles un alto el fuego unilateral de tres días a partir del jueves para poder evacuar a los civiles. Pero según las autoridades ucranianas, las fuerzas rusas atacaron la fábrica durante estos días.

Según Yevgenia Tytarenko, enfermera militar cuyo marido, enfermero y miembro del batallón Azov, y sus compañeros siguen en el interior de la acería, “numerosos soldados se encuentran en estado grave, heridos y no tienen medicinas”. “También falta comida y agua”.

“Lucharé hasta el final”, le escribió su marido Mijailo en un SMS que la AFP pudo consultar. Se casaron dos días antes de la invasión rusa.

     

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *