Ninguna de las fuentes parece apuntar a que esa decisión signifique el fin de la relación entre el republicano y el hombre más rico del mundo
El presidente Donald Trump comunicó a su entorno más cercano que el magnate Elon Musk, uno de sus mayores aliados en esta segunda etapa en la Casa Blanca, dará un paso al lado pronto, según informó este miércoles Político, recoge la agencia EFE.
Según explicaron al medio tres fuentes cercanas al mandatario que pidieron anonimato, el republicano contó a su entorno, incluyendo a miembros de su gabinete, que el consejero delegado de SpaceX y Tesla se alejará del foco “en las próximas semanas”.
Pese a esta supuesta salida, el republicano estaría “satisfecho” con el trabajo de Musk al frente del Departamento de Eficiencia Gubernamental (DOGE), encargado de ejecutar el caótico proceso de recortes al gobierno federal que prometió Trump, según afirma el artículo.

Ninguna de las fuentes que habló con el digital parece apuntar a que esa decisión signifique el fin de la relación entre el republicano y el hombre más rico del mundo.
Una de ellas dijo que se mantendrá como un asesor más informal y que aparecerá de vez en cuando en los actos de la oficina presidencial.
Otra apuntó que quien piense que Musk va a desaparecer de la órbita del neoyorquino se está “engañando a sí mismo”.
El rol de Musk ha sido uno de los aspectos más cuestionados en los poco más de dos meses de esta Administración.
Una vez superadas las elecciones presidenciales del pasado noviembre, el papel del multimillonario en el Ejecutivo ha comenzado a verse cada vez más un lastre dentro de la Casa Blanca.
Eso último cobra aún más importancia tras los resultados en los comicios celebrados ayer para elegir a un juez del Supremo de Wisconsin.
En la primera votación decisiva desde que Trump es presidente, el mandatario y sus huestes se han llevado un duro golpe con la derrota del juez conservador Brad Schimel, en la que el consejero delegado de Tesla se involucró personal y financieramente.
Además, sus planes para recortar el gasto público, que han provocado el despido de miles de empleados federales y el cierre de algunas agencias históricas de EE.UU., han generado duras protestas en distritos de muchos congresistas republicanos golpeados por estas medidas, además de una oleada de ataques dirigidos contra vehículos y concesionarios Tesla.