,

Desarrollan papel térmico más sostenible de madera y azúcares vegetales

Desarrollan papel térmico más sostenible de madera y azúcares vegetales
El logotipo de la Escuela Politécnica Federal de Lausana impreso en papel térmico a base de lignina. Crédito: 2025 EPFL/J. Luterbacher

Una investigación suiza propone alternativas menos tóxicas a los bisfenoles usados en recibos y etiquetas

Los tiques de compra, etiquetas de envío y otros recibos cotidianos suelen imprimirse en papel térmico, un material con una notable huella ecológica y sanitaria, ahora, un nuevo estudio científico apunta a que materiales derivados de la madera podrían permitir el desarrollo de papel térmico menos tóxico y más sostenible, informó la agencia EFE.

El papel térmico utiliza un recubrimiento sensible al calor que hace visible el texto al imprimirse, durante décadas, este proceso ha dependido del bisfenol A (BPA) y, más recientemente, del bisfenol S (BPS), compuestos químicos asociados a posibles efectos adversos en organismos vivos y detectados tanto en el medioambiente como en personas que manipulan recibos con frecuencia.

La búsqueda de alternativas seguras es compleja, ya que el papel térmico debe cumplir requisitos de estabilidad, calidad de impresión y bajo coste, en el 2022, el mercado mundial de este producto se valoró en unos $4,000 millones y se prevé que alcance los $6,000 millones en el 2030.

En este contexto, un equipo de la Escuela Politécnica Federal de Lausana (EPFL), en Suiza, ha desarrollado nuevas formulaciones de papel térmico a partir de moléculas de origen vegetal con niveles de toxicidad muy bajos o nulos.

Según el estudio publicado en la revista Science Advances, los investigadores emplearon lignina -uno de los principales componentes de la madera- junto con un derivado de azúcares vegetales.

La lignina contiene grupos químicos capaces de actuar como reveladores de color, pero su uso tradicional se ha visto limitado por su color oscuro y su complejidad química.

Para superar este obstáculo, el equipo diseñó un método de extracción controlada que permite obtener polímeros de lignina más claros y compatibles con la impresión térmica.

Además, para hacerla reactiva a las temperaturas de impresión, se incorporó un sensibilizador de origen vegetal, la diformilxilosa, derivada del xilano, un azúcar presente en las paredes celulares de las plantas, en lugar de compuestos derivados del petróleo.

Las formulaciones se aplicaron en capas finas sobre papel y se probaron con calentamiento controlado e impresoras comerciales, los resultados mostraron imágenes impresas nítidas, con densidades de color comparables a las del papel térmico convencional, los recubrimientos se mantuvieron estables durante meses y los textos siguieron siendo legibles tras un año.

Aunque el contraste aún es inferior al del papel térmico comercial completamente optimizado, el rendimiento alcanzó niveles similares a los de los papeles basados en BPA.

Según la EPFL, el estudio demuestra que es posible fabricar papel térmico más seguro directamente a partir de biomasa no comestible, lo que abre la puerta a una alternativa más respetuosa con la salud y el medioambiente.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *