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Europa, China y dinámicas de mercado competirán por liderazgo verde en 2026

Europa, China y dinámicas de mercado competirán por liderazgo verde en 2026
Fotografía de archivo que muestra nubes de humo saliendo de una fábrica de cemento cerca de Changshu, China. EFE/QILAI SHEN

Expertos advierten de un escenario geopolítico tenso y regulaciones más flexibles, pero sostienen que la transición verde seguirá impulsada por el mercado

La Unión Europea (UE) y China se perfilan como los principales contendientes por el liderazgo climático global en el 2026, en un contexto marcado por la retirada de Estados Unidos del Acuerdo de París y por crecientes tensiones geopolíticas que complican la acción climática internacional, informó la agencia EFE.

Pese a este escenario adverso, los expertos coinciden en que la transición ecológica no se detendrá, impulsada por la competitividad económica de las energías renovables.

“La situación es compleja, con retrocesos regulatorios y una enorme tensión geopolítica, pero el 91 % de los proyectos renovables ya son competitivos en precio”, explica Lara Lázaro, investigadora principal para el clima del Real Instituto Elcano.

A su juicio, la economía real seguirá orientándose hacia donde estén los beneficios, lo que mantiene viva la dinámica de descarbonización.

Bandera de la Unión Europea.

La salida formal de Estados Unidos del Acuerdo de París el pasado 27 de enero supone un nuevo golpe al multilateralismo climático, aunque el país representa el 11% de las emisiones globales, su papel como financiador ha sido relevante, en 2023 aportó $9,500 millones a la financiación climática internacional.

“La transición continuará, pero será más cara y más difícil”, señaló Lázaro, recordando además la reciente cancelación de varios proyectos eólicos marinos en la costa este estadounidense.

En Europa, el 2026 estará marcado por una mayor flexibilidad normativa, aunque el Parlamento Europeo aprobó un ambicioso recorte del 90% de las emisiones para el 2040 respecto a 1990, también permitió cubrir parte de ese objetivo con créditos de carbono externos.

A ello se suman ajustes en la prohibición de venta de vehículos contaminantes en el 2035 y en las obligaciones de sostenibilidad empresarial, en un intento de equilibrar descarbonización y competitividad industrial.

Las organizaciones ecologistas alertan de que la UE se juega su papel como referente global en la protección ambiental.

China, por su parte, emerge como un actor clave, primer emisor mundial y mayor inversor en renovables, el país asiático da señales de haber alcanzado su máximo de emisiones y se compromete por primera vez a reducirlas entre un 7% y un 10% para el 2035.

Además, domina la producción de paneles solares y turbinas eólicas y concentra el 75% de las patentes del sector, según datos del grupo Ember.

Mientras tanto, los países en desarrollo avanzan a menor velocidad, en el 2024 solo captaron el 34% de las inversiones globales en renovables, frente a una fuerte concentración en China y las economías avanzadas, no obstante, su papel es estratégico por el acceso a minerales clave como el litio, fundamental para la transición energética.

En este contexto de placas tectónicas en movimiento, como lo define Lázaro, el 2026 se perfila como un año decisivo para redefinir el liderazgo verde mundial, con la UE y China al frente de una carrera climática que, pese a los obstáculos políticos, sigue avanzando de la mano del mercado.

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