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Nevadas y heladas ponen a prueba sistema energético de Ucrania

Nevadas y heladas ponen a prueba sistema energético de Ucrania
Personas en las calles nevadas en Leópolis (Ucrania). EFE/Rostyslav Averchuk

El frío extremo incrementa el consumo eléctrico y complica la vida de civiles y soldados mientras persisten los cortes de luz

Las intensas nevadas y las heladas de hasta 14 grados bajo cero han comenzado a afectar a amplias zonas de Ucrania, en un momento crítico marcado por cortes masivos de electricidad provocados por los continuos ataques rusos contra el sistema energético del país, informó la agencia EFE.

Aunque la llegada de la nieve tras un diciembre inusualmente cálido fue celebrada por muchos niños, que pudieron volver a jugar con trineos, el descenso brusco de las temperaturas supone un serio desafío para una red eléctrica gravemente dañada y para miles de soldados desplegados en el frente.

El frío ha incrementado de forma notable el consumo de electricidad, ya que más hogares dependen de radiadores eléctricos para calefacción, sin embargo, los daños en la infraestructura dificultan el equilibrio entre oferta y demanda.

Personas en las calles nevadas  en Leópolis (Ucrania). EFE/Rostyslav Averchuk

Según explicó el experto energético Volodímir Omelchenko, del Centro Razumkov, en muchas zonas de Kiev y Odesa el suministro es intermitente y resulta imposible establecer horarios predecibles de cortes.

Mientras el oeste del país se beneficia parcialmente de importaciones eléctricas y de la cercanía a centrales nucleares, el centro, el este y el sur afrontan una situación más compleja.

Omelchenko advirtió además que los ataques a la red obligan a las centrales nucleares a reducir su producción de forma no prevista, lo que aumenta el riesgo de un incidente grave con posibles consecuencias a escala europea.

A pesar de las dificultades, la población intenta adaptarse. “La gente entiende la situación y solo trata de sobrevivir”, señaló el experto.

Personas en las calles nevadas  en Leópolis (Ucrania). EFE/Rostyslav Averchuk

Oksana Levitska, madre de una niña de tres años en Kiev, resumió el sentir general al afirmar que medio día sin electricidad ya no es nada, frente al objetivo principal de seguir con vida.

En el frente de batalla, el invierno también se ha convertido en un enemigo adicional, la nieve reduce la visibilidad y dificulta las operaciones, aunque en ocasiones ayuda a ocultarse de los drones, el frío extremo obliga a los soldados a recurrir a calentadores químicos y a improvisadas velas de trinchera, usadas con precaución para no delatar su posición.

“El frío penetra en el suelo, en el silencio entre las explosiones y en los pensamientos”, escribió en redes sociales Anna Zubko, integrante de la 37ª Brigada de Ucrania, quien aseguró que, pese a la escarcha y la oscuridad, la voluntad de resistir permanece intacta.

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