La Estrategia de Seguridad Nacional de Trump aboga por una limitación a la soberanía de todos los países del continente americano, incluido Canadá
El ataque militar estadunidense contra Venezuela, la captura de Nicolás Maduro y las amenazas de Donald Trump contra Groenlandia están provocando preocupación en Canadá, país que tiene las terceras mayores reservas de petróleo del mundo, y al que el presidente de Estados Unidos ha dicho que quiere anexionarse, informó la agencia EFE.
The Globe and Mail, el principal periódico canadiense, publicó este lunes un editorial en el que indicó que tras el ataque en Venezuela, Canadá vive una situación de “emergencia nacional” y que “no puede perder más tiempo” para salvaguardar la soberanía nacional.
“La idea de que Canadá podría simplemente esperar a que Trump terminase su mandato en la Casa Blanca se desvaneció este fin de semana”.

EFE/ Miguel Gutiérrez/ Shawn Thew /ARCHIVO.
El periódico recordó que Trump inició su segunda presidencia amenazando con anexionar a Canadá, incluso utilizando la fuerza económica de Estados Unidos, y que la Estrategia de Seguridad Nacional publicada en noviembre por la administración de Trump aboga por una limitación a la soberanía de todos los países del continente americano, incluido Canadá.
El segundo principal periódico canadiense, The Toronto Star, también mostró su preocupación por la renovada amenaza que suponen las políticas del presidente estadounidense para Canadá.
El analista Justin Ling escribió este lunes en el periódico que “la política de Trump es una amenaza activa para Canadá” y recomendó a Ottawa publicar su propio documento de estrategia nacional para confrontar a Washington.
De momento, la captura el sábado de Maduro, y su esposa Cilia Flores, causó este lunes la caída generalizada de las acciones de las principales compañías petrolíferas canadienses.
El sector teme que, si se materializa el control estadunidense de los pozos venezolanos, como ha asegurado Trump, el petróleo canadiense dejará de ser atractivo para las compañías estadounidenses, que en estos momentos tienen un monopolio sobre la producción de Canadá.
