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Venezuela adelanta el nuevo orden que Trump quiere imponer en el mundo

Venezuela adelanta el nuevo orden que Trump quiere imponer en el mundo
Fotografía de archivo del presidente de EE.UU., Donald Trump. EFE/EPA/FRANCIS CHUNG / POOL

Una visión en la que Estados Unidos es la potencia hegemónica natural en el continente americano y ningún otro país puede disputarle el dominio.

Donald Trump basó su campaña como candidato presidencial en la promesa de no intervenir en guerras extranjeras, no volver a llevar a las fuerzas estadounidenses a conflictos eternizados como los de Irak o Afganistán y, por supuesto, no involucrarse en esfuerzos de reconstrucción de países.

Tras su llegada al poder, ha bombardeado posiciones hutíess en Yemen y del Estado Islámico en Siria, ha atacado Irán y territorio de Nigeria. Pero su intervención en Venezuela sin autorización del Congreso, y al estilo de los golpes que Washington perpetró durante décadas en América Latina, es -por su ambición, su alcance y su desprecio a las reglas internacionales- la más representativa del nuevo orden que el presidente republicano quiere imponer en el mundo, informa el diario El País.

Aunque Trump es franco a la hora de reconocer que las riquezas petroleras son uno de los grandes motivos de la intervención, las razones van mucho más allá del sector energético, añade el diario. Y, desde luego, de la lucha contra el narcotráfico del que Washington acusa a Maduro de ser uno de los grandes cabecillas. En Venezuela, la administración republicana pone en práctica su visión del mundo.

Una visión en la que Estados Unidos es la potencia hegemónica natural en el continente americano y ningún otro país puede disputarle el dominio. El regreso de

Donald Trump publica una foto de él junto al secretario de Defensa Pete Hegseth (i), siguiendo la operación "Resolución Absoluta", el operativo de Trump para derrocar a Maduro, en su red Truth Social. EFE/Trump en Truth Social.
Donald Trump publica una foto de él junto al secretario de Defensa Pete Hegseth (i), siguiendo la operación “Resolución Absoluta”, el operativo de Trump para derrocar a Maduro, en su red Truth Social. EFE/Trump en Truth Social.

la visión de América Latina como patio trasero de Washington y de la doctrina que proclamó hace dos siglos el entonces presidente James Monroe.

 

Es lo que esta administración describe como el “corolario Trump a la doctrina Monroe”, la visión descrita sin ambages en la nueva Estratega de Seguridad Naconal de la Casa Blanca que se publicó el pasado diciembre.

Tras la captura de Maduro, el presidente estadunidense y su equipo la han dibujado sin rubor en sus declaraciones. El que no quería creerlo, es mejor que lo vaya tomando en serio creyendo. “Este presidente (Donald Trump) hace lo que dice”, advirtió el secretario de Estado, Marco Rubio.

Es una visión en la que los derechos humanos no entran en consideración. El continente americano se convierte en la prioridad para Estados Unidos en política exterior, en perjuicio del resto del mundo. En la que los gobiernos aliados resultan premiados y se castiga a los díscolos. En la que el criterio que se aplica para esos díscolos es la fuerza. Y donde ni China ni Rusia, dos aliados de Venezuela, pueden ejercer influencia.

“Este es el hemisferio occidental. Es donde vivimos. Y no vamos a dejar que se convierta en una base de operaciones para adversarios, competidores y rivales de Estados Unidos”, dijo Rubio entrevistado por la cadena NBC.

Otros países en la región deberían estar profundamente preocupados porque Estados Unidos busca imponer su dominio “a lo largo y ancho de América Latina mediante el recurso a acusaciones turbias de narcoterrorismo como excusa para una constante agresión”, opina el director de Política Internacional del Centro para la Investigación Económica y Política (CEPR) Alexander Main, citado por El País.

Rubio cree que, sin el petróleo de Venezuela, el régimen castrista en La Habana no podrá sobrevivir. En ese juego de dominó también sucumbiría el régimen de Daniel Ortega en Nicaragua.

En cambio, en los últimos procesos electorales en América Latina, Trump alardeaba de haber “apoyado al hombre que ganó en Honduras (Nasry Asfura), al hombre que ganó en Chile (José Antonio Kast), al hombre que ganó en Argentina (Javier Milei)”. “Estamos haciéndolo muy bien con todo ese grupo”, añadió.

Los próximos días serán fundamentales para determinar lo que ocurra. Trump ha dejado claro que, tras su maniobra de cambio de régimen en Venezuela, no le tembrará la mano para ordenar otras acciones militares en la región. Aunque esa actitud de dureza no deja de tener riesgos. Y en Venezuela, el presidente estadunidense se juega el éxito de su política exterior, opina el diario.

“Derrocar a Maduro es la parte fácil; el verdadero problema reside en lo que viene después. Estados Unidos lo aprendió por las malas durante las operaciones de cambio de régimen en Afganistán, Irak y Libia, donde los primeros éxitos tácticos no se tradujeron en un éxito estratégico y, en cambio, allanaron el camino para costosas ocupaciones y consecuencias imprevistas. Una división en el ejército venezolano, la expansión de grupos criminales en el país, una guerra civil y el surgimiento de un autócrata aún peor son escenarios posibles. Ninguno de ellos sería beneficioso para la estabilidad regional ni para los intereses de Estados Unidos en su esfera de influencia”, explica el analista Dan DePetris en un comunicado de la organización Defense Priorities.

Algo ausente tanto en las declaraciones de Trump y su equipo como en la Estrategia de Seguridad Nacional es cualquier alusión a lo que puedan opinar los países y ciudadanos sujetos a esta nueva pax americana. Lee Schlenker, analista del programa para el Sur Global del think tank Quincy Institute for Responsible Statecraft, tiene una advertencia sobre esta nueva versión de la doctrina Monroe: La original, la proclamada en el siglo XIX -recuerda-, “alentó los movimientos antiestadounidenses nacionalistas, revolucionarios e insurgentes que caracterizaron buena parte del siglo XX en América Latina”, cierra El País.

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