El cardenal Pietro Parolin se habría reunido con el embajador estadounidense para proponer una exfiltración del depuesto presidente venezolano, detalla el periódico
El Vaticano intentó negociar una salida para el dictador Nicolás Maduro antes de su captura, según el diario The Washington Post. Maduro, actualmente detenido en una prisión estadunidense, habría recibido varias ofertas de escape antes de su secuestro durante una operación de fuerzas especiales de Estados Unidos.
Entre esas opciones figuraba una propuesta negociada por el Vaticano para escaparse a Rusia, junto con parte de su círculo cercano y una porción del dinero acumulado desde su llegada al poder en el 2013, informó el diario La Razón, citando en extenso al Post.
Según el Washington Post, el cardenal Pietro Parolin, secretario de Estado del Vaticano, convocó en Nochebuena al embajador estadunidense ante la Santa Sede, Brian Burch, para trasladarle la propuesta. Una fuente citada por el diario afirmó: “Lo que se le propuso a Maduro fue que se fuera y pudiera disfrutar de su dinero”.

Parolin preguntó directamente por los planes de Washington respecto a Venezuela, en un contexto en el que parte de la flota estadunidense llevaba meses operando en el Caribe contra el narcotráfico.
El Papa León XIV había insistido públicamente en la necesidad de evitar una escalada militar: “Lo esencial es buscar el diálogo”.
Parolin, que fue nuncio apostólico en Venezuela durante los gobiernos de Hugo Chávez y el inicio de Maduro, trató durante días de negociar una salida pacífica. El Vaticano incluso consideraba posible que Maduro renunciara, considerando las condiciones en que había asumido, tras su controvertida reelección de julio del 2024.

Según el Washington Post, Maduro descartó todas las vías de escape. El líder venezolano estaba convencido de que Estados Unidos no se atrevería a intervenir militarmente, pese a las señales crecientes de presión.
El secretario de Estado estadunidense, Marco Rubio, había advertido: “No se metan con este presidente”. Finalmente, Trump ordenó la operación de captura, ejecutada por fuerzas especiales el sábado pasado.
Washington llevaba años acusando a Maduro de participar en redes de narcotráfico, una acusación sostenida por administraciones anteriores. La presencia naval estadounidense en el Caribe desde el verano formaba parte de una estrategia de presión que, según fuentes citadas por el Washington Post, buscaba forzar una salida negociada antes de recurrir a la fuerza.
