La normativa establece prohibiciones claras y contempla amonestaciones, suspensiones, expulsiones y destituciones por faltas éticas
La Universidad de Panamá (UP) oficializó la aprobación de su nuevo Código de Ética, un instrumento normativo que regula la conducta de autoridades, docentes, estudiantes y personal administrativo, e introduce un régimen de sanciones disciplinarias para quienes incumplan los principios y valores institucionales, informó este martes la primera casa de estudios superiores.
De acuerdo al informe, el documento, avalado por el Consejo General Universitario, busca fortalecer una cultura de integridad, transparencia, respeto y responsabilidad dentro de la Casa de Méndez Pereira.
El Código define principios fundamentales como la probidad, la equidad, la honestidad, el compromiso social y el respeto a los derechos humanos, además de establecer deberes y prohibiciones dirigidas a prevenir conflictos de interés, actos de corrupción, abuso de poder, discriminación, acoso y cualquier conducta que atente contra la dignidad de la comunidad universitaria.

La normativa prohíbe expresamente el uso del cargo o la posición universitaria para obtener beneficios personales, la aceptación de dádivas o favores, la falsificación de documentos, el plagio y la divulgación indebida de información confidencial, así como la utilización del nombre o los recursos de la universidad con fines políticos, partidistas o comerciales sin autorización.
En materia de sanciones, el Código de Ética establece medidas que varían según la gravedad de la falta y el estamento involucrado. Entre ellas, se incluyen amonestaciones verbales o escritas, suspensiones temporales de funciones o actividades académicas, destitución de autoridades o docentes, cancelación de matrícula, suspensión académica o expulsión de estudiantes, e incluso la inhabilitación para ejercer cargos dentro de la institución.
El documento también aclara que la aplicación de sanciones no excluye posibles responsabilidades civiles, administrativas o penales, y garantiza que todo proceso disciplinario se desarrollará respetando el debido proceso y el derecho a la defensa.
Con la adopción de este nuevo Código de Ética, la UP asegura que busca el fortalecimiento institucional, con el objetivo de preservar la confianza de la sociedad en la educación superior pública.
