El convenio busca atraer capital extranjero a sectores clave como logística, energía renovable, tecnología e infraestructura
Panamá refuerza su posicionamiento como un destino atractivo para la inversión extranjera tras la firma de un acuerdo de cooperación entre la Cámara de Comercio, Industrias y Agricultura de Panamá (CCIAP) y la Cámara Italo-Panameña (CAMIP), orientado a facilitar la llegada de capital italiano a sectores estratégicos de la economía nacional, informó el gremio empresarial.
El convenio fue suscrito por Juan Arias, presidente de la CCIAP, y Vittorio de Sanctis de Ferrari, presidente de la CAMIP, con el objetivo de incentivar el desarrollo empresarial, la innovación y el intercambio comercial en beneficio de las empresas afiliadas a ambas cámaras.
La alianza abre nuevas oportunidades de inversión en áreas clave como logística, infraestructura, servicios financieros, energía renovable, tecnología y manufactura, en un contexto de crecimiento económico global que impulsa la internacionalización de las empresas y la creación de alianzas estratégicas.

“Esta alianza no solo fortalece los lazos entre Panamá e Italia, sino que posiciona a Panamá como un hub atractivo para inversores italianos, impulsando el desarrollo sostenible y la creación de redes empresariales sólidas”, destacó Arias.
Por su parte, Vittorio de Sanctis subrayó el valor complementario de ambas economías. “Italia trae su expertise mundial en innovación y sostenibilidad, y Panamá ofrece un entorno dinámico para el crecimiento. Este convenio será el puente perfecto para que empresas italianas inviertan en energía renovable, tecnología y otros sectores estratégicos, generando empleo y prosperidad para ambos países”, afirmó.
Según De Sanctis, estos lazos continuarán fortaleciéndose con iniciativas como este acuerdo. Panamá también se consolida como una puerta estratégica de Italia hacia el Mercado Común del Sur (Mercosur), tras su reciente incorporación como Estado asociado, sumado a su liderazgo en logística y conectividad gracias al Canal y su zona franca.
Este posicionamiento ofrece a las empresas italianas un acceso privilegiado a mercados regionales, facilitando exportaciones en sectores como agroindustria, manufactura y tecnología.
