Aunque crece el uso de pagos electrónicos, los consumidores alertan sobre estafas cada vez más sofisticadas
Según la más reciente encuesta regional sobre ciberseguridad elaborada por Mastercard, el 53% de los panameños identifica el miedo al fraude como su mayor frustración al realizar transacciones digitales, en un contexto donde el uso de medios de pago electrónicos continúa en aumento y las modalidades de estafa evolucionan con mayor complejidad.
El estudio revela que las estafas más comunes en Panamá siguen siendo las llamadas telefónicas fraudulentas (38%), los engaños a través de redes sociales (29%) y el phishing por correo electrónico o mensajes SMS (28%).
No obstante, la mayor preocupación de los usuarios se centra en métodos más avanzados de cibercrimen, como los deepfakes y la clonación de voz, que generan inquietud en el 40% de los encuestados.

En cuanto a la adopción de medios de pago digitales, entre septiembre y noviembre del 2025, el 78% de los panameños utilizó tarjetas de débito y el 54% tarjetas de crédito.
Asimismo, otros métodos como las transferencias en tiempo real, con un 69%, y las billeteras digitales, con un 53%, se han integrado de forma creciente en la rutina diaria, especialmente entre los jóvenes y los hombres.
A pesar de estos temores, el 90% de los encuestados afirmó sentirse confiado en su capacidad para protegerse frente a posibles fraudes, sin embargo, el estudio evidencia diferencias de género, ya que las mujeres demandan con mayor frecuencia alertas de actividad sospechosa (64%) y políticas claras de reembolso (60%).

Mastercard también señala que casi la mitad de los participantes ha recibido educación en seguridad por parte de su banco, aunque persiste una brecha en la capacitación dirigida a mujeres.
Soledad Rovira, Country Manager para Panamá y Belice en Mastercard, destacó que la transformación digital en la región avanza de manera sostenida, pero plantea nuevos desafíos.
“Las personas confían en la tecnología y están abiertas a la innovación, pero reconocen que las estafas evolucionan y se vuelven más sofisticadas. Esto representa una gran oportunidad para trabajar juntos y cerrar la brecha de confianza, ofreciendo soluciones que permitan anticiparse a las amenazas y proteger mejor a empresas y consumidores”, señaló Rovira.
