El presidente destacó la defensa de la institucionalidad, la soberanía y la cooperación como claves para reconstruir la confianza en la región
Ante líderes de gobiernos, multinacionales, representantes de la sociedad civil y del sector académico, Mulino sostuvo que la estabilidad regional solo es posible cuando existen instituciones legítimas y procesos democráticos creíbles, advirtiendo que su debilitamiento genera impactos que trascienden las fronteras nacionales y afectan la cohesión política, social y económica de toda la región.
“El deterioro de la institucionalidad democrática provoca polarización, desconfianza y retrocesos que terminan afectando el desarrollo de nuestros países”, expresó el mandatario, al referirse a situaciones que atraviesan algunas naciones de la región, como Venezuela, y al recordar las similitudes con la dictadura que vivió Panamá antes de 1989.

Durante su intervención, Mulino reconoció que América Latina cuenta con enormes recursos y potencial para convertirse en una potencia global, pero señaló que la región carece de la disciplina necesaria para consolidar su desarrollo. En ese contexto, destacó que Panamá se mantiene abierta al mundo como un punto de conexión global estratégico.
“Nuestra posición geográfica, el Canal, los puertos y el hub aéreo nos permiten conectar mercados de América Latina, Europa, el Caribe y Norteamérica. Además, con el ingreso de Panamá al Mercosur como Estado asociado, se abren nuevas oportunidades para fortalecer los vínculos comerciales, con un modelo económico basado en servicios, logística y conectividad”, destacó Mulino.
El presidente también resaltó que Panamá impulsa una agenda regional de cooperación en temas como migración, seguridad e integración económica, al considerar que la estabilidad política es inseparable del desarrollo sostenible y la prosperidad compartida.

Nuestro país reafirma su compromiso de ser un actor responsable, un puente de diálogo y un defensor del derecho internacional, contribuyendo a una América Latina más estable, integrada y orientada a soluciones pacíficas”, indicó.
Mulino reconoció que la región atraviesa un momento histórico, marcado por un aumento de gobiernos con visión pro inversión, pero enfatizó que la estabilidad a largo plazo solo se consolida cuando los ciudadanos perciben resultados tangibles, especialmente en materia de empleo digno y seguridad.
“Menos política barata y más administración seria, recordando siempre que no solo estamos liderando gobiernos, sino construyendo naciones”, concluyó el mandatario.
En el panel participaron también el presidente de Ecuador, Daniel Noboa; el presidente del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), Ilan Goldfajn, y representantes de la Universidad de Oxford.
