Houston, Los Ángeles, Atlanta, Miami, Oklahoma City y Washington DC son algunas de las ciudades donde había protestas convocadas a lo largo de este martes
A la misma hora en que el presidente Donald Trump se dirigía al país con motivo del primer aniversario de su segundo mandato, miles de ciudadanos se manifestaron en varias ciudades en contra de sus políticas, que han truncado la vida de millones de personas y están cambiando de forma acelerada la imagen de Estados Unidos dentro y fuera del país, informó el diario El País.
“La oposición está creciendo. A medida que la gente ve a otros manifestarse y a medida que las cosas empeoran, y que nuestra Administración comete más actos ilegales, más personas están comprendiendo que nuestro país está en grave peligro y que también estamos poniendo en peligro al mundo entero al socavar la democracia.
La convocatoria, bajo el lema Por una América Libre estuvo liderada por el grupo de justicia social Women’s March, que organizó la multitudinaria Marcha de las Mujeres en Washington en el 2017, que congregó a más de cuatro millones de personas.
“Una América libre comienza en el momento en que nos negamos a cooperar”, decía el movimiento en su web. “Esto no es una petición. Esto es una ruptura.

Esto es una protesta y una promesa. Frente al fascismo, seremos ingobernables”.
Muchas de las pancartas reivindicaban la libertad: Free DC (Distrito de Columbia libre) y Free America, se leía en decenas de ellas.
La mayoría, sin embargo, hacía referencia a la ofensiva antimigración del gobierno y su brazo ejecutor: el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE).
Justo hace un año Trump inauguró su mandato con un aluvión de órdenes ejecutivas orientadas a lo que ha sido una prioridad de su gobierno: Lograr la mayor deportación de la historia.
En aras de conseguirla, el republicano ha eliminado programas humanitarios que permitían la residencia temporal de millones de migrantes, cancelado el programa de refugiados, reducido al máximo el asilo, endurecido la concesión de visados y cerrado la frontera.
Dustin Pack, residente de Virginia, ondeaba una bandera de Estados Unidos en la que se podía leer el nombre de Renee Good, la mujer de 37 años que murió por los tiros disparados por un agente del ICE en Minneapolis el pasado 7 de enero. “Es nuestra primera víctima mortal. Un ciudadano estadunidense ha muerto a causa de la aplicación de las leyes de inmigración por parte del ICE”, lamentaba.

A sus 44 años Pack se jubiló como Mayor del Ejército después de 20 años. Consiguió un empleo en el Ejército como civil en Alemania, pero los recortes presupuestarios del gobierno le dejaron sin empleo, como les sucedió a miles de funcionarios, víctimas de los despidos ordenados por el DOGE (Departamento de Eficiencia Gubernamental) el pasado año. Pack cree que la democracia está en peligro y alerta del aumento de la violencia.
“Después del caso de Renee Good, veo a más estadunidenses que nunca, especialmente veteranos, hablando de usar la Segunda Enmienda, que es nuestro derecho a portar armas. Y en Filadelfia se ve a los Panteras Negras, hombres y mujeres afroamericanos armados para proteger a sus propias comunidades.
Eso es muy peligroso, entramos en un ciclo de violencia entre la ciudadanía y el gobierno”, señaló.
En la otra pancarta, pedían justicia contra los pedófilos, en una referencia a los archivos del pederasta millonario Jeffrey Epstein y a la oposición que Trump hizo durante todo el año a la publicación de los documentos del caso. “Están legalmente obligados a publicar los archivos de Epstein y no lo están haciendo.
Por lo tanto, están protegiendo a los pedófilos que figuran en esa lista”, explicaron los manifestantes.
Houston, Los Ángeles, Atlanta, Miami y Oklahoma City son algunas de las ciudades donde también había protestas convocadas a lo largo de este martes. Se planificaron cientos de eventos en todo el país.
