La empresa panameña acusa a la multinacional estadunidense y a sus socios de excluirla ilegalmente del sector energético
Las empresas panameñas Sinolam LNG Terminal, S.A. y Sinolam Smarter Energy LNG Power Co. presentaron una acción civil ante el Tribunal de Circuito del Condado de Arlington, en Virginia, contra la corporación estadunidense AES Corporation (NYSE: AES) y varios de sus socios, entre ellos InterEnergy Holdings (UK) Limited, por un presunto esquema anticompetitivo de varios años en el mercado de gas natural licuado (GNL) a energía en Panamá, de acuerdo a un comunicado de la empresa Sinolam.
Según la demanda, los demandados habrían conspirado para excluir ilegalmente a Sinolam de un mercado en rápida expansión, mediante tácticas que incluyen el uso indebido de información confidencial, presiones coercitivas y una influencia indebida sobre reguladores gubernamentales.
El objetivo, sostiene Sinolam, habría sido asegurar un control monopólico sobre la importación, almacenamiento, regasificación y generación eléctrica basada en GNL en el país.
La denuncia señala que Sinolam obtuvo de forma legal todas las aprobaciones regulatorias, acuerdos de compra de energía y compromisos de clientes a largo plazo necesarios para desarrollar una planta de generación eléctrica a base de GNL y su correspondiente terminal en Colón, proyectos concebidos para aprovechar el posicionamiento de Panamá como centro regional de GNL tras la ampliación del Canal.

De acuerdo con el escrito judicial, AES identificó a Sinolam como una amenaza competitiva, y tras el rechazo de Sinolam a abandonar su proyecto o aceptar condiciones consideradas comercialmente irrazonables, la estrategia habría pasado de la negociación a la exclusión, con altos ejecutivos de AES dirigiendo desde Virginia acciones para retrasar permisos, socavar aprobaciones y bloquear los proyectos.
La demanda también implica a InterEnergy, que presuntamente accedió a información comercial confidencial de Sinolam bajo un acuerdo de confidencialidad y luego la habría utilizado para asociarse con AES en una nueva empresa conjunta que desplazó a Sinolam y a uno de sus clientes clave del mercado.
Según Sinolam, estas acciones destruyeron contratos de largo plazo y miles de millones de dólares en valor económico esperado.
Además, Sinolam alega que los demandados se beneficiaron de ventajas regulatorias obtenidas mediante influencia política, incluyendo aprobaciones aceleradas para proyectos vinculados a AES y la revocación de licencias de Sinolam, lo que culminó en la cancelación definitiva de su licencia de generación eléctrica en Panamá.

La denuncia subraya que el Estado panameño es un accionista relevante de AES Panamá S.R.L., y que esa relación habría sido utilizada para presionar a la empresa demandante a lo largo de distintas administraciones.
Como resultado, sostiene Sinolam, AES controla actualmente las dos principales plantas de generación eléctrica a base de GNL en Panamá así como la única terminal de GNL operativa del país, eliminando de facto la competencia y otorgando un control significativo sobre el suministro energético en Centroamérica y el Caribe.
La demanda incluye diez cargos, entre ellos interferencia ilícita con contratos y expectativas de negocio, conspiración civil conforme al estatuto de Virginia y conspiración bajo el derecho consuetudinario de ese estado. Sinolam solicita daños compensatorios superiores a $4,000 millones, además de otras reparaciones legales.
