“Las potencias medianas deben actuar conjuntamente porque si no estamos en la mesa de negociaciones, seremos el plato principal”, declara primer ministro de Canadá
El primer ministro de Canadá, Mark Carney, afirmó que el “viejo orden mundial no volverá” e instó a las demás potencias medianas a unirse en un discurso pronunciado en el Foro Económico Mundial en Davos, Suiza, informó el diario El Nacional.
“Las potencias medianas deben actuar conjuntamente porque si no estamos en la mesa de negociaciones, seremos el plato principal”, declaró Carney este martes, añadiendo que, en su opinión, las naciones poderosas están utilizando la coerción económica para conseguir sus objetivos.
También reafirmó el apoyo de Canadá a Groenlandia, Dinamarca y la alianza de la OTAN, lo que provocó aplausos.
Carney no mencionó a Donald Trump por nombre, pero algunas de sus declaraciones parecían dirigidas al presidente estadunidense, quien amenaza con imponer aranceles a los aliados europeos y a Reino Unido a menos que Groenlandia sea cedida a Estados Unidos.

Las “grandes potencias” suelen definirse como los países con escaños permanentes en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas -China, Francia, Rusia, Reino Unido y Estados Unidos-, lo que refleja su dominio económico y militar en el mundo.
Las potencias medianas, como Canadá, Australia, Argentina, Corea del Sur y Brasil, entre otras, son naciones que ejercen una gran influencia en la política global, a pesar de tener economías más pequeñas.
“Las grandes potencias han comenzado a utilizar la integración económica como arma, los aranceles como herramienta de presión, la infraestructura financiera como medio de coerción y las cadenas de suministro como vulnerabilidades que deben explotarse”, declaró Carney.
Y subrayó: “Estamos en medio de una ruptura, no de una transición… No se puede vivir con la mentira del beneficio mutuo a través de la integración cuando la integración se convierte en la fuente de la propia subordinación”.
En su discurso, Carney expuso que “Canadá fue uno de los primeros en darse cuenta” de que la geografía y las alianzas históricas ya no garantizaban la seguridad ni la prosperidad.
Como miembro de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), Canadá apoya firmemente a Groenlandia y Dinamarca y respalda “su derecho exclusivo a determinar el futuro de Groenlandia”, precisó Carney en su discurso.
