Dos anteproyectos de ley opuestos colocan al Legislativo en medio del riesgo de una emergencia sanitaria
En medio de una crisis de recolección de basura que se prolonga sin una solución concreta en San Miguelito y que ya escaló a un enfrentamiento político abierto, el pleno de la Asamblea Nacional (AN) recibió dos anteproyectos de ley completamente antagónicos, informó el diario La Estrella.
Ambas iniciativas se presentan como posibles salidas legislativas a un conflicto que mantiene al Órgano Ejecutivo y a la Alcaldía de San Miguelito en una pugna directa, mientras el distrito se acerca peligrosamente a una emergencia sanitaria.
La presentación simultánea de los proyectos no solo incrementa la incertidumbre, sino que sitúa a la AN en el centro de una disputa de poder, y la decisión sobre cuál iniciativa avanzar implica optar entre un modelo de descentralización y control local, o uno de concentración de recursos, decisiones y autoridad en manos del gobierno central.

La primera de las propuestas fue presentada por el diputado del Partido Revolucionario Democrático (PRD), Raúl Pineda, su iniciativa plantea consolidar un modelo abiertamente centralizado, otorgando a la Autoridad de Aseo Urbano y Domiciliario (AAUD) el control exclusivo del servicio de recolección de residuos en San Miguelito.
Bajo este esquema, el municipio queda desplazado de toda función operativa, mientras la AAUD concentra la planificación, contratación, ejecución y manejo de los recursos del aseo urbano.
En contraste, el proyecto presentado por el diputado Luis Duke, de la bancada Vamos, propone un giro hacia la descentralización del servicio, por lo que su iniciativa restituye la recolección de basura como una competencia principal de los municipios y redefine a la AAUD como un ente de apoyo técnico, coordinación y asistencia temporal, sustentado en los principios constitucionales de autonomía municipal, subsidiariedad y descentralización del Estado.

La propuesta de Duke reivindica el rol de la Alcaldía al establecer que esta debe conservar la facultad de regular el servicio, cobrar la tasa de aseo, realizar contrataciones y ejercer la fiscalización directa, y el proyecto deja claro que el gobierno central no puede sustituir ni desplazar al municipio, ni convertir a la AAUD en un operador permanente.
Por el contrario, la iniciativa impulsada por Pineda reduce el papel de la Alcaldía a funciones de coordinación comunitaria, fiscalización social y apoyo institucional, sin poder real de decisión sobre la gestión del servicio.
El proyecto del PRD establece que todos los recursos pasen directamente a la AAUD, privando al municipio de San Miguelito de la administración de tasas, subsidios e ingresos del servicio.
Duke, en cambio, propone que la tasa sea administrada por el municipio, tanto en su tarifa como en el uso de los fondos, dejando a la AAUD la facultad de ajustar las tarifas solo de manera temporal y excepcional, además, plantea que el 5% de la tasa se destine obligatoriamente a programas de educación ambiental.
