El dictador cubano condena la intervención estadunidense y ofrece respaldo a la mandataria interina Delcy Rodríguez
El dictador de Cuba, Miguel Díaz-Canel, trasladó a la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, su intención de continuar fortaleciendo las relaciones bilaterales entre La Habana y Caracas, a pesar del reciente acercamiento de Venezuela con Estados Unidos tras un ataque militar estadunidense y la captura de Nicolás Maduro, informó la agencia Europa Press.
Díaz-Canel explicó en un mensaje publicado en sus redes sociales que, durante una llamada telefónica con Rodríguez, reiteró su enérgica condena a la agresión militar de Estados Unidos y al secuestro del presidente constitucional y de su esposa, Cilia Flores.
El líder cubano también expresó su respaldo y solidaridad con la Patria de Bolívar y Chávez, su pueblo y el gobierno bolivariano, y subrayó la decisión de continuar fortaleciendo los históricos lazos de hermandad y cooperación entre ambos países.

Este diálogo se produce en un contexto de fuerte tensión regional tras la operación militar estadunidense del 3 de enero que resultó del secuestro del dictador Nicolás Maduro y que dejó decenas de muertos, incluidos ciudadanos cubanos según las autoridades de la isla.
Las relaciones entre Cuba y Estados Unidos se han tensado aún más, con Washington anunciando el fin de envíos de petróleo venezolano a La Habana y presionando a La Habana para llegar a nuevos acuerdos, una postura que Díaz-Canel ha rechazado públicamente.
La continuidad de la alianza con Venezuela, tradicional socio político y económico de Cuba, cobra especial relevancia dado el impacto que la crisis venezolana tiene en la isla, que históricamente ha dependido de Caracas para el suministro de crudo y cooperación profesional.
La reafirmación de estos lazos, a pesar del giro diplomático de Caracas hacia Washington bajo el gobierno interino de Rodríguez, pone de manifiesto la intención de La Habana de mantener una postura firme en su política exterior latinoamericana.
En este escenario, tanto Cuba como Venezuela afrontan desafíos significativos ante las reconfiguraciones de poder y el aumento de la presión de Estados Unidos en la región, mientras reiteran su compromiso con la soberanía nacional y la cooperación bilateral.
