Taiwán toma nota sobre vulnerabilidad del sistema de defensa chino ante secuestro de Maduro

Taiwán toma nota sobre vulnerabilidad del sistema de defensa chino ante secuestro de Maduro
El dictador venezolano, Nicolás Maduro, y su esposa, Cilia Flores, llegan al helipuerto de Wall Street durante su transporte a la corte federal para su comparecencia en Nueva York. EFE/Stringer.

“Un sistema que parece moderno sobre el papel y se muestra intimidante en la propaganda, se desmorona bajo las exigencias de un combate real”, dice experto

El secuestro del dictador Nicolás Maduro hace cuatro semanas dejó al descubierto no solo el colapso del aparato político y militar que lo sostenía, sino también las profundas fallas de los sistemas de defensa aérea adquiridos por Venezuela a China y Rusia durante la última década.

Así lo reveló un reportaje de la agencia Infobae, que señala que el operativo estadunidense -denominado Operación Absolute Resolve- expuso “una estafa que el régimen chino quiere ocultar” y que gobiernos como el de Taiwán observan con especial detenimiento.

El 22 de abril del 2014 la administración de Maduro anunció con celebraciones oficiales la compra de un moderno sistema de radares fabricados en China. Beijing garantizó que estos equipos ofrecerían “seguridad absoluta para el espacio aéreo” del régimen venezolano y que serían capaces incluso de detectar aviones furtivos estadunidenses como los F-35 y F-22.

 

Nicolás Maduro fue capturado. Imágenes divulgadas por Donald Trump.

 

Sin embargo, durante la operación estadunidense de enero, “nada de eso ocurrió”, apunta.

Los sistemas que prometían blindar el espacio aéreo venezolano incluyen el radar tridimensional JYL-1, con un alcance de 320 kilómetros y capacidad para operar en bandas E y F- y los modelos JY11B, diseñados para vigilancia de baja altitud. A ellos se sumó posteriormente el JY-27A, promocionado por China como capaz de detectar aeronaves furtivas a distancias cercanas a los 400 kilómetros y resistente a la guerra electrónica.

No obstante, ninguno de estos equipos detectó el despliegue de 150 aeronaves estadunidenses, ni impidió que helicópteros con fuerzas especiales llegaran hasta el complejo donde se encontraban Maduro y su esposa, Cilia Flores, quienes luego fueron extraditados a Estados Unidos, acusados de conspirar para ingresar cocaína a ese país.

La falla también alcanzó a los sistemas rusos adquiridos por Venezuela. Según Infobae, el país invirtió cerca de $2,000 millones en baterías S-300 y sistemas Pantsir-S1, que tampoco respondieron ante la incursión estadunidense.

 

Caracas, 03/01/2026.- Detonaciones y explosiones en la base militar de La Carlota, en unos momentos en que Venezuela ha denunciado “amenazas” del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, por el despliegue militar en el Caribe y las advertencias de ataques terrestres. EFE/Miguel Gutiérrez.

 

El revés ha sido observado con particular interés por Taiwán, que mantiene un conflicto abierto con Beijing. Infobae cita al general retirado Yu Tsung-chi, expresidente del Political Warfare College en la Universidad Nacional de Defensa de Taiwán, quien afirmó: “Un sistema que parece moderno sobre el papel y se muestra intimidante en la propaganda, se desmorona bajo las exigencias de un combate real”.

A su vez, el viceministro de Defensa taiwanés, Hsu Szu-chien, declaró ante su legislativo que el ataque estadunidense demostró que el armamento de Estados Unidos sigue siendo “inigualable”, y subrayó la necesidad de revisar la eficacia de las defensas chinas.

El impacto internacional no ha sido menor. Infobae recoge las declaraciones de Micah McCartney, corresponsal de Newsweek en Taipei, quien señaló que gobiernos que antes se mostraban “maravillados” con la tecnología china han comenzado a cuestionar la fiabilidad de sus propios sistemas de defensa.

 

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