El fortalecimiento de las operaciones marítimas y aéreas, junto con la modernización tecnológica, ha permitido superar las cifras del año anterior
Las acciones contra el crimen organizado transnacional se han intensificado desde inicios del 2026, logrando el decomiso de 10.2 toneladas de droga, una cifra que supera ampliamente las aproximadamente cuatro toneladas incautadas durante el mismo periodo del año anterior, según el balance presentado por el Servicio Nacional Aeronaval (SENAN).
El director de la institución, Luis De Gracia, explicó que este incremento responde a una estrategia de preposicionamiento de medios navales y aéreos, así como al refuerzo del pie de fuerza en las zonas consideradas críticas para el tráfico de estupefacientes.
Las autoridades mantienen plenamente identificadas las principales rutas de procedencia de la droga, que continúan siendo por excelencia las costas de Colombia.

De acuerdo con De Gracia, en ese país no se ha registrado una disminución en los niveles de producción, lo que obliga a mantener un intercambio permanente de información e inteligencia con organismos de seguridad colombianos y de otros países de la región.
En cuanto a los métodos de movilización, las rutas marítimas siguen siendo las más utilizadas por las organizaciones criminales, tanto en el océano Pacífico como en el Mar Caribe, con una distribución operativa aproximada del 60% en el Pacífico y 40% en el Atlántico.
Durante el presente año se han desarrollado al menos 10 operaciones, que han resultado en la detención de entre 12 y 15 personas, en su mayoría de nacionalidades colombiana, nicaragüense y mexicana, con una participación menor de ciudadanos panameños.

El director del SENAN destacó que el fortalecimiento de las capacidades operativas ha contado con el respaldo del Gobierno Nacional, a través de la recuperación de aeronaves y unidades navales que permanecían inoperativas, así como la incorporación de nuevas tecnologías.
En ese contexto, subrayó la importancia de modernizar la flota aérea para enfrentar a organizaciones criminales que constantemente adaptan sus métodos, incluyendo el uso de semisumergibles para el transporte de grandes cargamentos de droga.
El director reiteró que Panamá no registra cultivos ni laboratorios de droga en su territorio, por lo que el país continúa siendo utilizado principalmente como ruta de tránsito hacia mercados como Estados Unidos y Europa.
No obstante, reconoció que esta condición genera impactos en la seguridad interna, razón por la cual las operaciones también buscan reducir los delitos conexos asociados al tráfico de drogas.
