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Un año de purgas en el Ejército para alinearlo a Trump

Un año de purgas en el Ejército para alinearlo a Trump
Captura de video tomada de una transmisión de La Casa Blanca del presidente de Estados Unidos, Donald Trump (c), durante una declaración junto al secretario de Estado Marco Rubio (2-i) y el secretario de Guerra Pete Hegseth (d) este sábado, desde Palm Beach (FL, EE.UU.). EFE/ La Casa Blanca

Los cambios realizados en la cúpula de las Fuerzas Armadas buscan la fidelidad personal, eliminar todo lo woke y el liderazgo de las mujeres

En un mundo donde el ciclo de noticias sobre Donald Trump nunca se detiene, es fácil que el presidente estadunidense, más allá de su versión histriónica y acaparadora de titulares, lleve a cabo movimientos estratégicos internos que pasan desapercibidos. El viejo juego trilero de dónde está la bolita, solo que en este caso se trata de la transformación del poderoso Ejército de Estados Unidos, informó el diario La Razón.

Mentras su política internacional desconcierta, amenaza, intimida y se lleva la atención de los medios, durante este primer año de mandato se ha hablado poco sobre cómo está sometiendo al estamento militar para que obedezca sus órdenes, sean o no constitucionales.

La clave oculta de los primeros 12 meses de Trump 2.0 es la profunda reconfiguración de las Fuerzas Armadas. “Si no les gusta lo que estoy diciendo, pueden abandonar la sala. Claro, ahí se va su rango, ahí se va su futuro, pero al menos se sentirán bien y relajados, ¿de acuerdo?”, amenazó Trump a la cúpula militar el pasado septiembre, durante una reunión que congregó a casi todos los altos mando en Quántico, Virginia.

 

Ejército de los Estados Unidos. Foto/AFP /ARCHIVO

No fue una amenaza velada. Durante el inicio de su segundo mandato, el inquilino de la Casa Blanca ha reemplazado a casi todo el liderazgo militar. El cambio más sonado ha sido la sustitución del oficial de más alta graduación de las Fuerzas Armadas y jefe del Estado Mayor Conjunto, el general Charles Q. Brown Jr., quien actuaba como consejero principal del presidente en asuntos de seguridad nacional. La sustitución alteró la jefatura militar y la visión estratégica sobre las amenazas globales que Trump quiere hacer suyas, en el sentido más literal.

Por este motivo, el último acto de 2025 para la transformación fue la orden presidencial para crear el Comando del Hemisferio Occidental, que agrupará a varias unidades militares y ejercerá funciones más amplias en el hemisferio según su visión.

Por otro lado, la reconfiguración politizada del liderazgo militar está generando controversia y tensiones internas tanto en el Ejército como en el Pentágono, puesto que socava la tradición apolítica del Ejército y su lealtad al Estado de derecho por encima de líderes individuales.

Además de descabezar al jefe de las Fuerzas Armadas también han sido apartados la jefa de Operaciones Navales, la almirante Lisa Franchetti; los principales asesores legales del Ejército y la Fuerza Aérea; y el general del Ejército Timothy Haugh, encargado del Comando Cibernético de Estados Unidos y la Agencia de Seguridad Nacional.

Foto de archivo del secretario de Guerra, Pete Hegseth. EFE//WILL OLIVER

Misoginia militar

Bajo la dirección del nuevo y controvertido secretario de Defensa, Pete Hegseth, se ha eliminado “el 20% de los cargos oficiales para generales y almirantes de cuatro estrellas, y, al menos, un 10% adicional de los generales y almirantes de otras categorías, para terminar con la burocracia innecesaria y agilizar el liderazgo, reduciendo así la jerarquía superior del Ejército y otras ramas de servicio”, según Defense News.

Coincidentemente, todos los pesos pesados descabezados no eran favorables a la administración Trump. En esa purga también han caído mujeres militares de alta graduación.

Las más destacadas son la almirante Linda Faga, comandante de la Guardia Costera, que fue destituida de su cargo sin explicaciones; la vicealmirante Shoshana Chatfield, representante militar de Estados Unidos ante el Comité Militar de la OTAN, quien fue destituida en condiciones similares; la teniente General Jeffrey Kruse, directora de la Agencia de Inteligencia de Defensa, que fue despedida por “pérdida de confianza”, según The Washington Post; la Vicealmirante Nancy Lacore, jefa de la Reserva de la Armada, destituida como parte de cambios más amplios en el liderazgo militar; la Contralmirante Milton Sands, comandante del Comando de Guerra Especial Naval; y la teniente General Charles L. Plummer, juez y fiscal general de la Fuerza Aérea de Estados Unidos.

En la visión empapada de misoginia que Trump y Hegseth tienen del Ejército, ellas representan la punta de lanza del movimiento Woke, que ambos aseguran ha debilitado a las Fuerzas Armadas, por lo que quieren arrancarlo de raíz.

La reorganización incluye reemplazar a oficiales de alto rango con personas alineadas con la visión de la Administración, y colocar a los aliados del secretario de Defensa en posiciones influyentes dentro del Ejército.

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