El portavoz Lin Jian, ha manifestado que “China siempre ha adoptado una postura de extrema cautela y una actitud responsable sobre los asuntos de armas nucleares”
El régimen de China ha expresado este jueves su “pesar” por la expiración del tratado de reducción de armas estratégicas Nuevo START y ha reiterado que no contempla participar en conversaciones de desarme nuclear con EE UU y Rusia, tal y como ha propuesto el presidente Donald Trump, dado que sus fuerzas nucleares “no están al mismo nivel” que el de las dos principales potencias mundiales, informó la agencia Europa Press.
El portavoz del Ministerio de Exteriores chino, Lin Jian, ha destacado que el Nuevo START “tuvo una gran importancia para mantener la estabilidad estratégica global” y ha afirmado que “la comunidad internacional generalmente está preocupada por el impacto negativo que tendrá este hecho en el sistema internacional de control de armas y el orden nuclear global”.
Asimismo, ha reclamado a Estados Unidos que responda “positivamente” a la propuesta presentada por Rusia para prorrogar los límites contemplados en el Nuevo START, a falta de que se firme un nuevo acuerdo, y que actúe “de forma responsable” para “retomar cuanto antes el diálogo estratégico” con Moscú, tal y como ha recogido el diario chino “Global Times”.

“China siempre ha adoptado una postura de extrema cautela y una actitud responsable sobre los asuntos de armas nucleares”, ha sostenido, al tiempo que ha señalado que Pekín mantiene “una estrategia nuclear de autodefensa” que pasa por “una política de no ser los primeros en usar las armas nucleares” ni “amenazar con usar armas nucleares contra Estados no nucleares”.
Por ello, ha hecho hincapié en que China “siempre mantiene sus fuerzas nucleares el nivel mínimo requerido para la seguridad nacional y no tiene interés alguno en una carrera armamentística con ningún país”.
“China ha defendido de forma consistente que el progreso en desarme nuclear debe seguir el principio de protección de la estabilidad estratégica global y garantizar que no se socava la seguridad de ningún país”, ha argüido.
Lim ha manifestado por ello que, ante esta situación y dado que “las fuerzas nucleares de China no están al mismo nivel que las de Estados Unidos y Rusia”, Pekín “no participará en esta fase en negociaciones de desarme nuclear”, una postura defendida por Trump y que las autoridades del gigante asiático han rechazado en reiteradas ocasiones durante los últimos meses.
El Kremlin ha afirmado este mismo jueves que considera “negativa” la expiración del tratado, alcanzado con Estados Unidos en el 2011 y que ha decaído durante la jornada ante la falta de un acuerdo para un nuevo marco, lo que implica que por primera vez en más de medio siglo no hay en pie una estructura de control de este tipo de armamento entre ambos países.
Además, ha insistido en que su propuesta a Estados Unidos para “mantener el techo de restricciones durante un año” continúa “sin respuesta”.
El tratado, firmado en abril del 2010 en Praga por los entonces presidentes de Estados Unidos y Rusia, Barack Obama y Dimitri Medvedev, respectivamente, entró en vigor en febrero de 2011 tras la ratificación de documento por parte de ambos países.
Sin embargo, Putin anunció que Rusia suspendía su participación en febrero del 2023, en medio de la invasión de Ucrania, sin que las partes hayan acordado su renovación.
