Defiende la opción mayor porque “impresionaría” a los visitantes y reforzaría la imagen de grandeza del país
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, está dispuesto a dejar una huella indeleble en Washington, y para conseguirlo nada mejor que construir un monumento para mayor gloria de Estados Unidos que sea recordado de generación en generación y visitado por millones de turistas cada año, informó el diario La Razón.
Hace unos días, la prensa estadunidense aportó más detalles del proyecto del arco conmemorativo, que tendrá 76 metros de altura, superará en tamaño al Arco del Triunfo de París, eclipsará a algunos de los monumentos más emblemáticos de la capital, entre ellos el icónico Lincoln Memorial y formará parte de las celebraciones por el 250 aniversario de la fundación del país, previsto para este 2026.
Trump explicó en declaraciones a NBC News que el proyecto pretende dotar a Washington de un símbolo propio que refleje “el poder y la historia” de Estados Unidos. La estructura estaría situada cerca del Puente Memorial de Arlington, en un punto que conecta visualmente el Cementerio Nacional de Arlington con el Monumento a Lincoln, una de las zonas más cargadas de simbolismo nacional.

Según The Washington Post, las proporciones de la escala del proyecto han generado inquietud entre arquitectos y urbanistas entre otras cosas porque el arco superaría ampliamente tanto a la Casa Blanca, que mide unos 21 metros, como al Monumento a Lincoln, de unos 30 metros, alterando de forma significativa la relación visual entre los monumentos del entorno.
Según el diario estadunidense, a Trump le han presentado varias opciones del monumento, con tamaños diferentes, y se inclina por la versión más grande del arco, pese a que en el pasado llegó a considerar diseños más pequeños, de entre 37 y 50 metros de altura.
Fuentes citadas por The Washington Post aseguran que el presidente defiende la opción mayor porque “impresionaría” a los visitantes y reforzaría la imagen de grandeza del país.
El proyecto, denominado Arco de la Independencia, transformaría un terreno reducido entre el Monumento a Lincoln y el Cementerio Nacional de Arlington en un nuevo punto de atracción de la ciudad. Al situarse en el centro de una rotonda, el monumento podría obstruir la visibilidad de los peatones y distorsionar la intención original de los memoriales circundantes.
Entre los críticos se encuentra Catesby Leigh, crítico de arte que inicialmente propuso un arco más modesto y temporal. “No creo que un arco tan grande encaje ahí”, afirmó Leigh al Washington Post, subrayando que su idea original era mucho más contenida y respetuosa con el entorno histórico.
Trump, no obstante, ha reiterado públicamente su preferencia por una estructura de gran tamaño. “Me gustaría que fuera el más grande de todos”, dijo a periodistas a bordo del Air Force One, según recoge The Washington Post.
“Somos la nación más grande y poderosa”, añadió el presidente, comparándolo con el Arco del Triunfo de París, de unos 50 metros, y con el mayor arco del mundo, situado en Ciudad de México, de 67 metros.
Los plazos de construcción no están por el momento claros, aunque para el presidente estadunidense el proyecto es una prioridad.
