Autoridades de salud analizan la viabilidad de introducir Qdenga y NIBSC, mientras expertos dicen que la vacunación no debe verse como un gasto
Especialistas en salud pública hicieron una solicitud pública al Estado panameño para que evalúe la introducción de las vacunas Qdenga contra el dengue y NIBSC contra el virus sincitial respiratorio (VSR), al considerar que Panamá debe retomar su papel histórico como país pionero en estrategias de inmunoprevención, según información del noticiero Telemetro Reporta.
“En la medida en que se desarrolla una estrategia inmunoprevenible, la salud pública del país debe incorporarla rápidamente. Antes Panamá era pionero”, señaló el jefe de Infectología del Hospital del Niño, Xavier Sáenz Llorens.
Añadió que hace una década el país lideró en la región la introducción de vacunas como la del virus del papiloma humano, rotavirus, varicela y neumococo. Hoy, advierten, Panamá se encuentra rezagado.

Sobre el tema, el Ministerio de Salud (MINSA) respondió que el análisis se realiza a través de un equipo multidisciplinario, liderado por la doctora Yelkis Gil, que evalúa en qué fase se encuentran ambas propuestas.
En el caso de la vacuna contra el dengue, se reconoció que Qdenga es un biológico de alto costo y que, según la evidencia científica, su efectividad es menor frente al serotipo 3, que es el de mayor circulación actualmente en el país.
Por su parte, Itzal Hewitt, jefa del Programa Ampliado de Inmunización (PAI), explicó que toda sugerencia para introducir nuevas vacunas es bienvenida, pero debe cumplir con los procedimientos establecidos por la Ley 48 del 5 de diciembre de 2007, que exige garantizar la sostenibilidad del biológico una vez incorporado al esquema nacional.

“Panamá nunca introduce una vacuna para luego quedarse sin ella. La ley obliga al Estado a asegurar su continuidad”, subrayó Hewitt, al destacar que no se puede depender de compras esporádicas que dejen a la población desprotegida.
Desde el punto de vista médico, Sáenz Llorens defendió que la vacunación debe entenderse como una inversión en salud pública. “Las vacunaciones no son gastos. Son inversiones que a mediano plazo ahorran recursos en hospitalizaciones, atenciones médicas y, sobre todo, evitan muertes”, afirmó, al señalar que la prevención tanto del dengue como del VSR ha demostrado ser costo-efectiva y costo-ahorrativa.
La introducción del tratamiento contra el VSR estaría respaldada por las estadísticas actuales del virus y complementaría la estrategia de vacunación en embarazadas, con el objetivo de reducir hospitalizaciones y muertes en niños menores de un año, el grupo más vulnerable frente a esta infección.
Mientras avanzan los procesos administrativos para la disponibilidad del tratamiento, las autoridades reiteraron que, en el caso del dengue, la eliminación de criaderos de mosquitos sigue siendo la medida clave para prevenir la enfermedad.
