La Cámara de Comercio resalta el aumento de la confianza del consumidor y la importancia de actuar con planificación ante los retos económicos
La Cámara de Comercio, Industrias y Agricultura de Panamá (CCIAP) aseguró, a través de un comunicado, que el país debe enfrentar sus desafíos sin improvisación, apostando por la planificación, la seriedad técnica y la construcción de confianza, tanto a nivel interno como internacional.
El gremio reconoció que Panamá enfrenta retos complejos, entre ellos el desempleo, la confianza del consumidor, las finanzas públicas y la permanencia en listas discriminatorias.
A estos se suman los impactos económicos, sociales y laborales derivados de los fallos de inconstitucionalidad de la Corte Suprema de Justicia (CSJ) sobre los contratos de concesión de la mina y de los puertos de Balboa y Cristóbal.

No obstante, la CCIAP subrayó que el país no está paralizado ni esperando soluciones automáticas, sino que avanza con planes concretos y equipos técnicos preparados.
Según el gremio, esta actitud comienza a reflejarse en los indicadores, el Índice de Confianza del Consumidor Panameño (ICCP), registró un incremento de 13 puntos con respecto a la medición anterior, un salto poco común que, aseguran, no ocurre por casualidad.
La CCIAP atribuye este repunte a un entorno con menos conflictividad social, mayor claridad en los mensajes y señales de orden en la gestión pública y privada.
El mejor clima de confianza también se refleja en las expectativas laborales, ya que cinco de cada diez panameños consideran que podrán conseguir empleo en los próximos seis meses, una percepción que, según la Cámara, está directamente vinculada con la posibilidad de ahorro, consumo y estabilidad económica.

El gremio también señaló que la confianza no surge por decreto, sino cuando se reducen los cierres de calles, regresan las inversiones y la población percibe que el país avanza hacia el orden.
Este escenario, además, fortalece la confianza externa, un factor clave para atraer inversión local y extranjera. “Ningún inversionista apuesta por países bloqueados, pero sí por aquellos que enfrentan los temas difíciles con cabeza fría”, indicó el gremio.
Aunque reconoció que Panamá no es un país perfecto, la Cámara de Comercio enfatizó que hoy se proyecta como una nación proactiva y no reactiva, una actitud que considera fundamental en un contexto global que castiga la improvisación. “La confianza no se improvisa: se construye”, concluyó la CCIAP, al asegurar que Panamá avanza, paso a paso, en ese camino.
