La investigación halló que quienes consumen más ultraprocesados tienen hasta 59% más riesgo de morir nuevamente por cáncer
Los supervivientes de cáncer que incorporan una alta proporción de alimentos ultraprocesados en su dieta presentan un riesgo significativamente mayor de mortalidad por todas las causas, especialmente por recaídas oncológicas, según un estudio publicado en la revista Cancer Epidemiology, Biomarkers & Prevention, informó la agencia EFE.
La investigación, de carácter observacional, sugiere que el nivel de procesamiento industrial de los alimentos puede influir de forma directa en la supervivencia tras un diagnóstico de cáncer, más allá de su valor nutricional.
El estudio siguió entre marzo del 2005 y diciembre del 2022 a 802 supervivientes de cáncer, mayores de 35 años y residentes en el sur de Italia, durante un promedio de 14.6 años, en ese periodo se registraron 281 fallecimientos.
Los participantes fueron clasificados en tres grupos según la proporción de alimentos ultraprocesados en su dieta, tras ajustar variables como edad, tabaquismo, índice de masa corporal, actividad física, tipo de cáncer y calidad general de la dieta, los resultados mostraron que quienes se ubicaban en el tercio superior de consumo tenían un 48% más riesgo de morir por cualquier causa y un 59% más de mortalidad por cáncer, en comparación con el tercio inferior.

Según explicó Maria Laura Bonaccio, del Instituto Neurológico Mediterráneo y una de las autoras del estudio, los aditivos y sustancias usadas en el procesamiento industrial pueden alterar procesos metabólicos, modificar la microbiota intestinal y favorecer la inflamación crónica.
Los investigadores evaluaron el consumo de ultraprocesados tanto por peso como por aporte energético, encontrando asociaciones consistentes con la mortalidad por cáncer.
Los alimentos ultraprocesados, caracterizados por su bajo contenido de nutrientes esenciales y altos niveles de azúcares, grasas poco saludables y aditivos, podrían afectar la salud de manera independiente a la calidad global de la dieta.
El análisis de biomarcadores inflamatorios, metabólicos y cardiovasculares refuerza la hipótesis de que el procesamiento industrial en sí mismo desempeña un papel clave en los resultados de salud a largo plazo.
“Lo que las personas comen después de un diagnóstico de cáncer puede influir en la supervivencia”, advirtió Bonaccio, subrayando la necesidad de considerar no solo qué se come, sino cómo se procesan los alimentos.
