El organismo internacional pide acciones coordinadas del Estado panameño y mayor inversión para garantizar la protección de la niñez
Ante las recientes denuncias de maltrato, abuso y negligencia contra menores en el Centro de Atención Integral (CAI) de Tocumen, el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) manifestó su profunda preocupación y exigió una intervención inmediata por parte de las autoridades competentes, informó la organización.
UNICEF instó a los órganos Ejecutivo, Legislativo y Judicial a trabajar de manera coordinada para garantizar el interés superior del niño y asegurar una respuesta rápida, efectiva y equitativa que permita restituir los derechos de las víctimas.
El organismo subrayó la urgencia de dotar a la Secretaría Nacional de Niñez, Adolescencia y Familia (SENNIAF) de los fondos necesarios para fortalecer los mecanismos de supervisión y los programas de protección infantil, los cuales resultan clave para prevenir nuevas vulneraciones.

Asimismo, UNICEF pidió ampliar de forma urgente y a nivel nacional el programa de familias acogentes, con el objetivo de reducir la dependencia de albergues institucionales.
“Los albergues no constituyen entornos idóneos para el desarrollo integral de la infancia. Panamá debe avanzar hacia medidas basadas en la familia”, señaló la organización, apoyándose en evidencia global.
Si bien el organismo reconoció avances significativos en la reforma del sistema de protección infantil en Panamá durante los últimos años, advirtió que la estructura actual sigue siendo insuficiente sin un financiamiento adecuado y sostenido.
“La meta es clara: garantizar entornos seguros, estables y afectivos para cada niño y niña que carezca de cuidado parental”, concluyó UNICEF, reiterando su llamado a una acción inmediata y responsable del Estado panameño.
