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China mantiene a Uruguay en su órbita y deja a Panamá al margen

China mantiene a Uruguay en su órbita y deja a Panamá al margen
El presidente de Uruguay, Yamandú Orsi (d.), y el presidente de China, Xi Jinping (i.), durante la visita de Estado del mandatario uruguayo. Foto, EFE

Pekín promete más ayuda a la asediada La Habana y cooperación con Montevideo, mientras Washington busca ampliar su influencia en América Latina

China ha prometido enviar más ayuda a Cuba y profundizar la cooperación con Uruguay, al tiempo que se acerca a sus aliados latinoamericanos para contrarrestar el renovado interés de Estados Unidos en la región, informó el diario South China Morning Post.

Cuba se convirtió en el segundo país de América Latina en enviar a un alto funcionario a China. La llegada a Pekín del canciller cubano Bruno Rodríguez se produjo después de la del presidente de Uruguay, Yamandú Orsi, el primer líder regional en viajar a China desde la ofensiva estadounidense contra Venezuela a principios de enero.

El intento de Pekín por cortejar a altos funcionarios latinoamericanos contrasta marcadamente con su postura más dura hacia Panamá, donde se encuentra envuelto en una disputa por dos puertos estratégicos.

El ministro de Relaciones Exteriores de China, Wang Yi, dijo a Rodríguez que Pekín continuaría brindando apoyo a La Habana “dentro de sus capacidades”.
China ha prometido enviar un total de 30,000 toneladas de arroz a Cuba. Los dos primeros cargamentos de ayuda de emergencia ya han llegado, según la agencia estatal Xinhua.

El canciller chino, Wang Yi. EFE/EPA/ANDRÉS MARTÍNEZ CASARES

Los envíos venezolanos a Cuba se han detenido tras el secuestro el mes pasado, por parte de Estados Unidos, del dictador venezolano Nicolás Maduro y la toma de control de la industria petrolera de Caracas, motor de su economía.

La intervención refleja el renovado interés de Washington en América Latina, incluida su determinación de ganar control sobre el Canal de Panamá, una infraestructura que la Casa Blanca afirma está “operada por China”.

La semana pasada, la Corte Suprema de Justicia dictaminó que una concesión en el Canal, en manos de una subsidiaria de la empresa hongkonesa CK Hutchison Holdings, era inconstitucional.

El fallo enfureció a Pekín, cuyo Departamento de Asuntos de Hong Kong y Macao condenó la decisión judicial como “totalmente absurda” y advirtió que Panamá “pagará un alto precio, tanto político como económico”.

Como represalia, China ordenó a sus empresas estatales suspender las negociaciones sobre nuevos proyectos en Panamá, una medida que amenaza miles de millones de dólares en posibles inversiones, informó la agencia Bloomberg citando fuentes familiarizadas con el asunto.

Pekín también ha pedido a las navieras desviar cargas hacia otros puertos cuando sea posible sin incurrir en costos adicionales significativos. Asimismo, está endureciendo los controles aduaneros sobre importaciones panameñas, incluidos bananos y café, según Bloomberg.

Para contrarrestar lo que considera una influencia estadunidense indebida, Pekín está reforzando sus vínculos con sus socios en la región.
Orsi inició el domingo una visita de Estado de siete días a China, encabezando una delegación de 150 personas, entre empresarios y funcionarios gubernamentales.

Ambos países se comprometieron a profundizar su asociación estratégica y firmaron una docena de acuerdos de cooperación en áreas como ciencia, tecnología, comercio y recursos minerales, según un comunicado del Ministerio de Relaciones Exteriores de China.

En una reunión con Orsi, el dictador chino Xi Jinping advirtió contra el “acoso unilateral” y llamó a Uruguay a promover un “mundo multipolar igualitario y ordenado”.

Niu Haibin, director del Centro de Estudios Latinoamericanos de los Institutos de Estudios Internacionales de Shanghái, afirmó que las visitas muestran que Uruguay y Cuba siguen comprometidos con políticas exteriores independientes, sin dejarse disuadir por la presión de Estados Unidos.

Señaló que, si bien la política de China hacia América Latina se mantiene constante, el principal desafío proviene de terceros como Estados Unidos, como ocurre en el caso de Panamá.

“Creo que China entiende que Panamá está bajo una enorme presión externa. Sin embargo, China no puede aceptar que sus intereses legítimos se utilicen como moneda de cambio o se sacrifiquen debido a esa presión. Eso es lo que China rechaza”, concluyó Niu.

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