Termina fase de presentación de pruebas testimoniales e inicia la etapa de alegatos finales
El juicio por los sobornos de Odebrecht en Panamá no culminó este viernes, como estaba programado, y continuará en su etapa final a partir del próximo lunes, 23 de febrero, dando paso a la etapa de alegatos finales del caso, informó la agencia EFE.
El informe explica que el retraso en el proceso se ha debido a compromisos institucionales de la jueza adjunta del Juzgado Primero Liquidador de Causas Penales, Baloísa Marquínez, y a una serie de recesos aprobados para la presentación de pruebas, como explicó la magistrada durante la audiencia de este viernes, que duró menos de una hora.
Marquínez no aceptó el pedido de algunos abogados defensores de que se mantuviera abierto el periodo de pruebas, ante la inasistencia de una testigo a la que acusan de supuestamente falsear datos un informe clave en la investigación, recordando que dicha etapa fue cerrada el martes pasado.

“Esperamos que le de cero valoración a un informe” con cifras y datos de dudosa procedencia, sostuvo en declaraciones a los periodistas, Alfredo Vallarino, uno de los defensores del expresidente Ricardo Martinelli, quien asiste de manera virtual al juicio, ya que está asilado en Colombia a raíz del caso New Business, en el que fue condenado a más de 10 años de cárcel por blanqueo.
La audiencia ordinaria por el caso Odebrecht, pospuesta desde el 2023 en seis ocasiones, comenzó el pasado 12 de enero con una veintena de acusados por blanqueo de capitales.
Ya fueron presentadas pruebas periciales y testimoniales por parte de la Fiscalía y la defensa, y el 23 de febrero próximo se iniciará la etapa de alegatos finales, tras la cual se espera que el Tribunal se apegue al término de 30 días que establece la Ley, para emitir la sentencia.

El informe destaca que la investigación en Panamá se abrió en el 2015, fue archivada, reabierta en el 2017, luego que la empresa confesó en Estados Unidos, que había pagado $788 millones en sobornos en una docena de países, incluido Panamá- y culminó en octubre del 2018.
Odebrecht pagó en Panamá más de $80 millones a funcionarios y particulares, según las confesiones de André Rabello, quien dirigió por varios años las operaciones de la constructora brasileña en el país.
