La floricultura en Colombia, mayoritariamente femenina, sostiene familias y posiciona al país como uno de los principales exportadores de flores
Cada febrero, cuando se acerca el 14 de febrero, miles de mujeres como Yolanda Camacho y Sonia Sarmiento trabajan desde antes del amanecer cortando, seleccionando y empacando rosas que viajarán a más de 100 países, llenando de color y aroma hogares de todo el mundo,informó la agencia EFE.
Camacho, con 20 años de experiencia, asegura que su labor es fundamental para que las flores lleguen intactas a los mercados internacionales, tras el corte, las flores entran en el proceso de poscosecha, donde son clasificadas, hidratadas y organizadas en ramos que mantienen la cadena de frío y preservan su calidad.
Colombia exportó más de 65,000 toneladas de flores en la temporada previa a San Valentín del 2025, equivalentes a 900 millones de tallos, destinados principalmente a Estados Unidos (80%), Canadá, Reino Unido, Países Bajos y Japón.

La floricultura genera más de 150,000 empleos directos, de los cuales cerca del 60% son ocupados por mujeres, muchas de ellas madres de familia, mientras que durante la temporada alta, se crean alrededor de 20,000 empleos adicionales.
Carolina Pantoja, directora de economía y logística de Asocolflores, destaca que la temporada de San Valentín representa entre el 18 y 20% del volumen anual de exportaciones, consolidando a la floricultura como el tercer sector generador de divisas del país, con ingresos superiores a $2,200 millones en el 2025.
Para las trabajadoras, más allá del valor económico, este oficio significa sustento, educación para sus hijos y un sentido de orgullo al ver cómo sus flores cruzan fronteras y llegan al corazón de millones de personas.
