El Departamento del Tesoro emite licencias que permiten a empresas estadunidenses comerciar hidrocarburos y operar infraestructura logística venezolanas
El Departamento del Tesoro de Estados Unidos anunció una relajación de las restricciones que impiden a empresas estadounidenses participar en el mercado petrolero de Venezuela, permitiendo operaciones bajo estrictas condiciones de control financiero, legal y de reporte, informó la agencia EFE.
A través de dos licencias publicadas en el sitio web del Tesoro, una que autoriza a compañías a comerciar hidrocarburos y otra para el uso de puertos y aeropuertos venezolanos, Washington ha flexibilizado parcialmente las sanciones impuestas desde el 2019, sin eliminarlas por completo, con el objetivo de facilitar el comercio de petróleo, gas y servicios logísticos entre empresas de Estados Unidos y el sector energético de Venezuela.
Entre las condiciones estrictas incluye que cualquier contrato con Petróleos de Venezuela (PDVSA) o con el Estado venezolano esté regido por leyes estadunidenses, y que todas las disputas contractuales se resuelvan en tribunales de Estados Unidos.

Asimismo, los pagos a personas o entidades bajo sanciones deben canalizarse a cuentas designadas por el Tesoro como parte de un control financiero centralizado.
Las empresas que usen estas licencias para exportar o suministrar petróleo venezolano a terceros países deberán presentar informes detallados a la administración estadunidense con información sobre las partes involucradas, volúmenes, valores, destinos y cualquier pago al gobierno venezolano.
Los reportes iniciales deben entregarse diez días después de la primera transacción y posteriormente cada 90 días.

La licencia que autoriza actividades relacionadas con los puertos y aeropuertos de Venezuela permite transacciones ordinarias y necesarias para la logística, como tasas de aterrizaje, servicios aeroportuarios y operaciones portuarias, siempre que estas actividades sean indispensables para el transporte y la operación logística y no incluyan a personas o entidades sancionadas.
Estas autorizaciones se dan en un contexto geopolítico complejo, unos cinco semanas después de una operación militar estadunidense que resultó en el secuestro del dictador venezolano Nicolás Maduro, y en medio de anuncios de inversiones previstas en la infraestructura petrolera por parte de Estados Unidos.
Hasta ahora, Chevron era la única petrolera estadunidense con licencia para operar en Venezuela, y la medida abre la puerta a que otras compañías amplíen sus actividades, aunque bajo el estricto marco regulatorio y de supervisión establecido por el Departamento del Tesoro.
