Una aplastante mayoría -el 87%- afirma que la guerra ha tenido un impacto negativo en sus comunidades y el 60%, en sus vidas
El Kremlin se mantiene firme en su intención de continuar la guerra en Ucrania hasta lograr todos sus objetivos, aunque las bajas -más de 200,000 muertos- se acumulan y cada vez son menos los rusos -un 14%- que apoyan a pies juntillas la campaña militar, informó la agencia EFE.
“En su totalidad, es cierto que los objetivos no se han logrado. Por ello, continúa la operación militar especial”, admitió este martes Dmitri Peskov, portavoz de la dictadura rusal, en su rueda de prensa telefónica diaria.
Peskov dio así la razón al presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, quien subrayó que Moscú no había logrado lo que pretendía cuando inició su campaña militar el 24 de febrero del 2022.
Según medios independientes, el dictador ruso, Vladímir Putin, estaría planteándose una segunda movilización de reservistas, ya que, por primera vez desde el comienzo de la contienda, el número de bajas superó en enero al de reclutados por el ejército ruso.

Y es que el objetivo declarado por Putin es que Ucrania admita su derrota y se repliegue voluntariamente de todo el Donbás y también de las regiones sureñas de Jersón y Zaporiyia, ya que el ejército ruso no ha sido capaz de conquistarlas en su totalidad.
Peskov lamentó que la campaña militar contra Kiev “se convirtiera, después de la injerencia directa en ese conflicto de los países de Europa Occidental y Estados Unidos en un enfrentamiento mucho más grande entre Rusia y los países occidentales, quienes perseguían y aún persiguen el objetivo de aplastar a nuestro país”.
En las últimas semanas Moscú ha expresado su impaciencia con la mediación de Estados Unidos al que Rusia acusa de ignorar los acuerdos verbales alcanzados en la cumbre de agosto de 2025 en Alaska.
Mientras Moscú quiere proseguir los combates, las bajas se acumulan. El ejército ruso ha perdido más de 200.000 hombres en cuatro años de un conflicto, que dura más que la participación soviética en la Segunda Guerra Mundial (1941-1945), según informaron el portal Mediazona y el servicio ruso de la cadena BBC.
Mediazona y BBC aseguran que “es muy probable” que el 2025 -casi 50,000 ya han sido identificados- sea el año en el que el ejército ruso ha sufrido mayores pérdidas en sus filas.
En la misma línea, el porcentaje de rusos que apoya firmemente la guerra se redujo en cuatro puntos porcentuales durante el último año, hasta el 14%, según una encuesta publicada este martes por el proyecto independiente Chronicles.
Mientras tanto, un 20% apoya firmemente la paz, un 1% menos que el año anterior. Este sondeo tiene en cuenta el temor a las represalias entre los encuestados.
En lo que no coinciden los rusos es en cómo terminar la guerra. Y es que son aún pocos los que están dispuestos a admitir que apoyaron en el 2022 una campaña militar en la que ahora Rusia tiene todas las de perder a la hora de lograr todos sus objetivos.
Paradójicamente, el factor que marca la división en la sociedad rusa es el económico: el 60% de quienes se oponen a que se suban los impuestos, no apoya la guerra.
Además, una aplastante mayoría -el 87%- afirma que la guerra ha tenido un impacto negativo en sus comunidades y el 60%, en sus vidas.
