Un ensayo clínico internacional en fase III confirma que un comprimido combinado mantiene la supresión viral
Una sola pastilla diaria que combina dos medicamentos ya utilizados contra el VIH se perfila como una alternativa prometedora a los regímenes de tratamiento más complejos que requieren varios comprimidos al día, según un ensayo clínico internacional en fase III cuyos resultados fueron publicados en la revista The Lancet, informó la agencia EFE.
El estudio, denominado ARTISTRY-1, se llevó a cabo con 557 personas en 90 hospitales y clínicas de 15 países, entre ellos España, Estados Unidos, Francia, Alemania, Japón, Sudáfrica y el Reino Unido.
La investigación evaluó la eficacia de un comprimido único que combina los fármacos bictegravir y lenacapavir para mantener la supresión del Virus de la Inmunodeficiencia Humana.
Los resultados mostraron que casi el 96% de los 371 participantes que cambiaron a este régimen simplificado mantuvieron la supresión viral, sin que se detectaran nuevos casos de resistencia a los medicamentos.

En paralelo, los 186 voluntarios que continuaron con los tratamientos convencionales de múltiples comprimidos registraron tasas similares de control del virus, entre el 94% y el 96%, lo que indica que la nueva pastilla podría sustituir eficazmente a los esquemas más complejos.
La media de edad de los participantes fue de 60 años, con un rango entre los 22 y los 84 años, y antes del estudio tomaban un promedio de tres comprimidos antirretrovirales diarios, llegando en algunos casos hasta 11 pastillas.
Alrededor del 40% necesitaba medicación más de una vez al día, además, muchos presentaban otras afecciones de salud, como enfermedades cardiovasculares o renales, y la mayoría tenía antecedentes de resistencia a tratamientos previos contra el VIH.
El ensayo no identificó problemas de seguridad nuevos o relevantes y, en general, los participantes experimentaron menos efectos secundarios relacionados con los lípidos, como el aumento del colesterol, lo que sugiere un beneficio adicional para personas con riesgo de enfermedades cardíacas.
Los propios pacientes señalaron que el nuevo tratamiento era más cómodo y fácil de seguir, un factor clave para mejorar la adherencia a largo plazo.
Los autores subrayan que esta simplificación del tratamiento podría ser especialmente beneficiosa para adultos mayores que viven con el VIH, personas con historial de resistencia a fármacos o quienes deben combinar la terapia antirretroviral con otros medicamentos por problemas de salud asociados a la edad.
Actualmente, se desarrollan nuevos ensayos clínicos para confirmar la seguridad y eficacia a largo plazo de este comprimido combinado, cuyos resultados también fueron presentados en la Conferencia sobre Retrovirus e Infecciones Oportunistas celebrada en Denver, Estados Unidos.
