El alto número de cadáveres ha obligado a las autoridades a iniciar el traslado de unidades de refrigeración adicionales para evitar el deterioro de los cuerpos
El régimen de Irán ha solicitado a Sri Lanka la repatriación inmediata de todos los tripulantes fallecidos en el hundimiento de la fragata IRIS Dena, atacado este miercoles en aguas internacionales junto este país por un submarino naval estadunidense, informó la agencia EFE.
El viceministro de Salud de Sri Lanka, Hansaka Wijemuni, confirmó en una declaración en el Parlamento, recogida por medios locales, que Teherán ha pedido el traslado de los cuerpos para realizar los ritos fúnebres.
Sin embargo, admitió que el proceso de repatriación está bloqueado por la guerra en marcha y porque el país se enfrenta a una crisis forense por falta de recursos en la zona donde se están atendiendo a los heridos y recibiendo los cuerpos.

“No tenemos suficiente capacidad de almacenamiento en frío a largo plazo para un número tan elevado de cuerpos”, reconoció.
Hasta la noche del miércoles habían sido rescatados 32 tripulantes y se habían encontrado 84 cadáveres, que han sido trasladados al Hospital Nacional de Karapitiya, en la turística ciudad de Galle.
El alto número de cadáveres ha obligado a las autoridades a iniciar el traslado de unidades de refrigeración adicionales para evitar el deterioro de los cuerpos mientras se completan las autopsias y se coordina la repatriación con las autoridades iraníes.
Aunque las autoridades iraníes sostienen que a bordo de la fragata había 130 marineros, tanto el Ministerio de Asuntos Exteriores como la Marina de Sri Lanka mantienen que la tripulación estaba compuesta por unas 180 personas.
Por ello, las autoridades de Sri Lanka estiman que el número de fallecidos aumentará conforme avancen las labores de búsqueda en el Océano Índico.
