Mulino aclara que la medida aplica solo a futuras licitaciones y advierte posibles acciones recíprocas
La decisión de impedir la participación de empresas europeas en licitaciones estatales se mantendrá vigente mientras Panamá continúe en las listas consideradas discriminatorias por parte de la Unión Europea, afirmó este jueves, el presidente José Raúl Mulino.
El mandatario aclaró que la medida no afectará a las compañías europeas que ya operan en el país, sino únicamente a futuras contrataciones públicas.
“Tenemos que hacernos respetar por los europeos. Mientras esa situación no se resuelva positivamente para Panamá —y pronto—, esa veda va a continuar bajo las instituciones que guardan relación con el gobierno”, señaló Mulino. El presidente reconoció que la decisión ha generado inquietud en la comunidad empresarial europea, pero destacó que algunas compañías ya han iniciado gestiones diplomáticas.
Ayer me informó una importantísima naviera europea que su casa matriz va a hacer gestiones ante el gobierno francés para que suspendan a Panamá de esa lista. Ese es un buen ejemplo, porque esas listas son políticas”, sostuvo el mandatario.
El presidente advirtió que, de persistir la situación, Panamá podría aplicar medidas recíprocas en procesos de contratación de gran escala. “Nuestros recursos queda es devolver la misma medida en lo que podamos con respecto a licitaciones grandes e importantes. Mientras esa situación no se resuelva, esa veda va a continuar”, enfatizó.

En paralelo, el ministro para Asuntos del Canal, José Ramón Icaza, informó sobre los avances en el proceso de precalificación para la selección de un operador portuario en las terminales vinculadas al Canal . Explicó que el pasado 27 de octubre se realizó una presentación formal al mercado internacional para exponer las oportunidades de inversión y el cronograma previsto. “Estamos evitando la concentración en operadores portuarios en uno de los dos lados del Canal. Deben ser terminales abiertas, es decir, no exclusivas para la línea naviera”, indicó.
La precalificación, prevista para el 8 de abril, será clave para definir qué empresas cumplen con los requisitos técnicos, financieros y operativos.
Mulino concluyó que, aunque respeta la autonomía de la vía interoceánica, el gobierno mantendrá una postura firme frente a lo que considera decisiones políticas que afectan al país. “Espero que el Canal sea parte del país, sin embargo, no me puedo meter con el Canal y respeto como dice la Constitución y la ley del Canal, lo que ellos decidan. Tenemos que hacernos respetar por los europeos”, puntualizó. el mandatario.
