El exdiputado sostiene que el país avanza hacia la restitución democrática con apoyo internacional y liderazgo opositor
Casi dos semanas después de haber recuperado su libertad plena, el exdiputado venezolano Juan Pablo Guanipa aseguró que mantiene su lucha por la restitución de la democracia en Venezuela, país que atraviesa un proceso de transición que debe desembocar en la convocatoria de elecciones, informó la agencia EFE.
Desde Maracaibo, capital del estado Zulia, Guanipa identificó tres actores fundamentales del nuevo escenario político, la unidad opositora -integrada por la Plataforma Unitaria Democrática y otros partidos-, el liderazgo de María Corina Machado y Edmundo González Urrutia, y el papel de Estados Unidos.
“Hoy Estados Unidos ha presentado un proyecto basado en etapas de recuperación, estabilización y transición que culminará en un proceso electoral”, afirmó el dirigente, quien consideró fundamental la presencia de Washington hasta que se logre la definitiva estabilización democrática del país.

En su análisis, la transición comenzó en octubre del 2023, cuando Machado fue elegida candidata opositora para las elecciones de julio de 2024. Tras su inhabilitación, González Urrutia asumió la candidatura, en unos comicios en los que el dictador Nicolás Maduro fue proclamado vencedor pese a las denuncias de fraude.
Para Guanipa, Venezuela está preparada para una alternativa política luego de 27 años de desinstitucionalización, deterioro económico y ruptura del Estado de derecho.
Dijo percibir a un pueblo esperanzado por el avance hacia las libertades, aunque también desesperado por la espera. “Invito a esperar un poco; el cambio requiere tiempo”, advirtió.

Al referirse al escenario opositor, diferenció a quienes trabajan por un cambio político de quienes consideran que la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, debe permanecer en el poder. “La gran mayoría del pueblo quiere un cambio y reconoce a María Corina como líder de esa alternativa democrática”, afirmó.
Guanipa defendió además el retorno al país de Machado y de todos los exiliados, así como la liberación de los presos políticos. Consideró que la Ley de Amnistía no era necesaria ni puede ser excluyente y sostuvo que lo determinante es la voluntad política, pese a que, según el presidente del Parlamento, Jorge Rodríguez, su liberación no correspondía a esa normativa.
