La escritora sostiene que el concepto se ha vuelto vulnerable en medio del debate migratorio y las políticas impulsadas en la presidencia Trump
La escritora estadunidense Daisy Hernández afirmó que la ciudadanía en Estados Unidos se ha convertido en un concepto cada vez más frágil, una idea que desarrolla en su nuevo libro “Citizenship: Notes on an American Myth”, donde sostiene que la ciudadanía es en realidad un mito dentro del sistema político del país, informó la agencia EFE.
La autora -hija de un cubano y una colombiana- señaló que el significado de la ciudadanía ha cambiado profundamente bajo la presidencia de Donald Trump, particularmente por el impacto de las políticas migratorias y los casos de arrestos durante operativos de control.
“La ciudadanía no se va a perder, pero ha cambiado totalmente porque uno solo tiene derechos si tiene un gobierno que los respete. Cuando eso no ocurre, entonces tienes una ciudadanía muy vulnerable”, advirtió la escritora, nacida en Nueva Jersey en 1975.
Hernández presentó el libro con la intención de ofrecer una mirada histórica sobre la evolución del concepto de ciudadanía en Estados Unidos y contribuir al debate actual sobre derechos civiles.

La autora, ganadora del PEN/Jean Stein Book Award, considera que uno de los principales cambios en el país ha sido la forma en que los ciudadanos perciben sus propios derechos.
Según explicó, muchas personas asumían que la ciudadanía garantizaba protecciones absolutas frente a las autoridades, pero recientes casos de detenciones en operativos migratorios han generado cuestionamientos sobre esas garantías.
El libro combina memorias personales con investigación histórica y llega en un momento clave, semanas antes de que la Supreme Court of the United States analice el 1 de abril los argumentos sobre una orden ejecutiva que busca restringir la ciudadanía por nacimiento, un derecho reconocido en la Fourteenth Amendment to the United States Constitution.
Hernández también criticó que los ciudadanos latinos no siempre reciben el mismo trato ante la ley, al recordar decisiones judiciales que han permitido a las autoridades migratorias detener personas basándose en criterios como la apariencia física.
La escritora sostiene que la ciudadanía estadunidense ha sido históricamente cambiante, y recordó que en 1790 solo los inmigrantes blancos podían naturalizarse, mientras que en 1986 el entonces presidente Ronald Reagan firmó la Immigration Reform and Control Act of 1986, que permitió regularizar a cerca de tres millones de inmigrantes indocumentados.
Para Hernández, estas transformaciones demuestran que la ciudadanía no es un concepto fijo, sino una construcción política y social que ha evolucionado con el tiempo.
La autora señaló que su obra también busca recordar que durante el siglo XX diversos movimientos sociales impulsaron la ampliación de derechos para comunidades como los latinos, los afroestadunidenses y la comunidad LGBTI.
