El retiro de la naviera estatal china del puerto de Balboa reaviva tensiones entre Pekín y Washington y plantea dudas sobre la adaptabilidad del hub panameño
La decisión de Cosco Shipping, naviera estatal china, de abandonar el puerto de Balboa ha encendido las alarmas en el sector logístico panameño al ser interpretado por analistas como un mensaje diplomático disfrazado de presión comercial, lo que coloca a Panamá en el centro de la fricción geopolítica entre China y Estados Unidos, informó este jueves el diario La Estrella.
El informe destaca que el retiro ocurre tras el fallo de la Corte Suprema de Justicia (CSJ) que declaró inconstitucional el contrato ley que otorgaba a Panama Ports Company (PPC) la operación de los puertos de Balboa y Cristóbal. Para expertos, la salida de Cosco refleja la percepción de inseguridad jurídica de Pekín respecto a sus activos en el país.
Desde la óptica empresarial, Juan Arias, presidente de la Cámara de Comercio, Industrias y Agricultura de Panamá (CCIAP), minimizó el impacto inmediato, asegurando que el volumen de gigantes como Maersk y MSC, que controlan entre el 80% y 90% de los contenedores, blinda la operación.

“Panamá posee la capacidad instalada y la reputación necesaria para sustituir a cualquier actor y alcanzar metas ambiciosas de hasta 17 millones de TEUs anuales”, afirmó.
Sin embargo, el experto marítimo Eduardo Lugo advirtió que el retiro debe leerse en clave geopolítica.
“El mensaje de Pekín es claro: Dxiste un costo político por el giro de Panamá hacia operadores alineados con los intereses de Washington”, dijo Lugo.
El financista Allan Corbett fue más crítico, señalando que la falta de un manejo diplomático adecuado ha dejado al país vulnerable a represalias, incluyendo la posibilidad de que China explore rutas alternativas.

“La tranquilidad actual es engañosa. El efecto negativo se sentirá con fuerza a partir del próximo año”, alertó.
Por su parte, el especialista portuario Carlos Ernesto González De La Lastra, sostuvo que la naviera china pierde más al abandonar la conectividad marítima del Istmo, aunque reconoció un impacto transitorio. A su juicio, la coyuntura podría incluso beneficiar a Panamá, atrayendo más carga desviada por las crisis en Medio Oriente.
La salida de Cosco Shipping, que en el 2016 protagonizó la inauguración de la ampliación del Canal con el buque Cosco Shipping Panama, marca un giro en una relación que parecía estratégica.
Fuentes del sector insisten en que la clave para preservar la competitividad del hub logístico panameño será la gestión gubernamental, con un diálogo técnico constante entre autoridades, operadores y usuarios del sistema portuario.
Solo así, señalan, podrá mantenerse la confianza internacional frente a las presiones externas que buscan debilitar la hegemonía logística del país, concluye el informe.
