Las detenciones se deben mayoritariamente a deficiencias técnicas y de seguridad marítima y condiciones laborales de la tripulación
China ha intensificado las inspecciones sobre los barcos con bandera panameña que ingresan en sus puertos, una medida que puede interpretarse como represalia por la decisión de la Justicia de ese país de anular contratos de gestión de dos puertos del Canal de Panamá operados por la hongkonesa CK Hutchison, en medio de presiones estadunidenses, informó la agencia EFE.
Según datos recabados por esa agencia de noticias en los registros de la organización Tokyo MOU, que monitorea los controles portuarios en la región de Asia-Pacífico, de las 66 detenciones de barcos por irregularidades realizadas en puertos chinos en lo que va de marzo de este año, 46 correspondieron a buques de bandera panameña.
En contraste, en todo el mes de marzo del 2025 se llevaron a cabo 94 detenciones de las que 32 afectaron a barcos con bandera de Panamá, y en ese mismo periodo del 2024 fueron inmovilizados 53 buques de los que 13 navegaban bajo pabellón panameño.

Las detenciones se deben mayoritariamente a deficiencias técnicas y de seguridad marítima relacionadas con medidas de control de incendios, de contaminación acuática, dispositivos salvavidas, condiciones laborales de la tripulación o falta de documentación, y su duración oscila entre uno y cinco días, como promedio, aunque pueden prolongarse más.
Es el caso del buque de carga refrigerada Eita Maru, de la naviera taiwanesa Koo’s Shipping, que lleva paralizado en el puerto de Weihai desde el pasado día 10 de marzo, o del tanquero Yuhan, de la firma india Clear Water Trading, detenido en el puerto de Dalian desde el 12 de marzo.
Los datos históricos de Tokyo MOU reflejan que el peso de los buques con bandera panameña entre los detenidos en puertos chinos se mantuvo inferior en la última década, con porcentajes que, en el caso de los meses de marzo analizados entre el 2016 y el 2025, oscilaron entre aproximadamente el 21,6% y el 42,5%, con la excepción del 2020, atípico por el menor tráfico por la pandemia y en el que llegó al 50%, según cálculos realizados por EFE en base a esos datos.
Frente a esa tendencia, el 69,7% registrado en lo que va de este marzo supone un salto notable y sitúa a Panamá como el pabellón claramente predominante entre los buques inmovilizados en puertos chinos.

La Cancillería china aseguró este jueves “no estar al corriente” de la situación, aunque había advertido repetidamente a lo largo del contencioso por el Canal de Panamá que Pekín “defendería los intereses y derechos legítimos de las empresas” chinas.
Las autoridades panameñas, mientras, señalaron recientemente que habían detectado un refuerzo de las inspecciones chinas a buques con su pabellón en puertos del país asiático.
Fuentes del sector marítimo citadas por el diario hongkonés South China Morning Post apuntan a que el aumento de las inspecciones forma parte de una estrategia de presión por parte de Pekín en la actual disputa en torno al Canal.
Según esas fuentes, el mecanismo de control portuario, utilizado para verificar el cumplimiento de estándares internacionales de seguridad y operación, estaría siendo empleado como instrumento de influencia en un contexto de tensiones crecientes.

“La intensificación de las inspecciones a los buques con bandera panameña es un movimiento para aumentar la presión sobre el país en medio de la disputa portuaria”, indicó una fuente del sector al citado medio.
El impacto potencial de estas medidas podría ser relevante para el sector marítimo, dado que Panamá es uno de los principales registros de buques a nivel mundial y una pieza clave de su economía: según datos de la Autoridad Marítima panameña, la flota bajo su pabellón supera las 8,800 naves y se sitúa entre las mayores del mundo por capacidad total de carga.
El contencioso se remonta a la decisión de la Justicia panameña de declarar inconstitucional la concesión de dos puertos del Canal operados por una filial del grupo hongkonés CK Hutchison, en un contexto de presiones estadounidenses para limitar la presencia china en esta infraestructura estratégica.
Tras el fallo, las autoridades panameñas otorgaron el control temporal de las terminales a operadores internacionales, lo que tensó aún más la relación con Pekín.
