Larry Fink plantea escenarios extremos por la guerra en Irán y defiende el pragmatismo energético con mayor apuesta por la energía solar
Larry Fink, consejero delegado de BlackRock, la mayor gestora de activos del mundo, alertó este miércoles sobre el riesgo de una “recesión global” si el conflicto en Oriente Medio dispara el precio del petróleo hasta los $150 por barril, informó la agencia Europa Press.
En una entrevista con la la cadena BBC, el financiero planteó dos escenarios opuestos: un crudo abundante a $40 que impulsaría el crecimiento, o un petróleo caro que provocaría una recesión severa.
El ejecutivo señaló que, de mantenerse Irán como una amenaza, los precios podrían superar los $100 durante años, con graves consecuencias para la economía mundial, desde el costo de los fertilizantes agrícolas hasta la producción tecnológica. En contraste, una reintegración de Irán a la comunidad internacional, junto al aumento de la producción venezolana, podría reducir los precios por debajo de los niveles previos a la guerra.

Fink defendió un “pragmatismo energético” que permita a los países aprovechar sus recursos disponibles para garantizar energía barata y abundante.
Destacó los distintos enfoques europeos: Francia con la energía nuclear, los países nórdicos con la hidroeléctrica y España con la solar. “El aumento de los precios de la energía es un impuesto regresivo que afecta más a los pobres que a los ricos”, señaló, resaltando que un petróleo sostenido en $150 aceleraría la transición hacia energías renovables.
El CEO de BlackRock también insistió en la necesidad de fortalecer las redes eléctricas interconectadas en Europa, Estados Unidos y Reino Unido, para garantizar resiliencia en un mundo cada vez más dependiente de la inteligencia artificial y de un suministro energético estable.
Finalmente, descartó paralelismos con la crisis financiera del 2007-2008, al asegurar que las recientes turbulencias en deuda privada son un fenómeno limitado y no representan un riesgo sistémico.
