El artista asegura que Panamá vive una justicia poética tras décadas de influencia en un género que hoy domina la industria musical
Para el panameño Nando Boom, pionero del reggae en español, la música es un ente vivo que evoluciona constantemente, como una mariposa que no puede ser controlada, y tras más de cuatro décadas de trayectoria, el artista reafirma su visión del género como una herramienta de expresión social y una voz que representa al pueblo, informó la agencia EFE.
El cantante, cuyo nombre real es Fernando Orlando Brown, atraviesa uno de los momentos más significativos de su carrera luego de ganar un Premio Lo Nuestro gracias al remix de su clásico junto a Natti Natasha.
Lejos de hablar de tardanza, asegura que el reconocimiento llega cuando tiene que llegar y lo asume como parte de un legado que continúa construyendo.
En su reflexión sobre la evolución musical, Nando Boom sostiene que el reggae no puede encasillarse. “La música crece, cambia naciones y personas”, afirma, destacando su carácter libre y su capacidad de adaptación a nuevas generaciones.

El artista recuerda con orgullo los inicios del movimiento en la década de 1980 junto a figuras clave como El General, Renato y Cocoman, además de la influencia temprana de Vico C, por lo que para él, el crecimiento del género es comparable a sembrar una semilla cuyos frutos hoy son visibles a nivel global.
El reggae en español, nacido de la adaptación de ritmos jamaicanos como el dancehall en los barrios panameños, cruzó fronteras hacia ciudades como Nueva York, donde artistas panameños consolidaron su proyección internacional.
Esa evolución sentó las bases del reguetón, posteriormente impulsado por exponentes como Daddy Yankee, quien ayudó a popularizar el término.
Aunque reconoce el papel de Puerto Rico en la masificación del género, Nando Boom insiste en que sus raíces son panameñas. “Es una justicia poética que ahora se reconozca el aporte de Panamá”, afirma, aludiendo al creciente reconocimiento internacional de esa herencia musical.

Lejos de pensar en el retiro, el artista adelantó nuevos proyectos musicales, incluyendo colaboraciones con Rubén Blades y otros artistas internacionales, y su objetivo es claro, seguir creando mientras tenga voz.
“Estoy vivo todavía. Hasta el final, si tengo la voz, voy a seguir cantando”, asegura, reafirmando su compromiso con la música como forma de vida.
Treinta años después de éxitos como Enfermo de Amor, Nando Boom mantiene vigente su visión artística, describiendo el amor como una fuerza intensa y, a veces, dolorosa, que sigue inspirando sus composiciones.
