Los ataques son tan comunes que hay vecinos que aseguran que diferencian entre el vuelo de cazas más ligero y el de bombarderos B2 más pesados y con bombas más potentes
La campaña de bombardeos de Estados Unidos e Israel contra Irán no baja de intensidad cuando se ha superado el mes de guerra y solo en los últimos tres días han sido atacadas tres instalaciones nucleares, dos universidades, el edifico de una televisión catarí y zonas residenciales de Teherán, unos ataques que han causado más de 70 muertos, informa agencia EFE.
De hecho, el 28 de marzo, cuando se cumplió el mes de guerra, se vivió uno de los días más intensos de bombardeos en la república islámica, con 701 ataques en 278 puntos de 21 de las 31 provincia iraníes, según datos de la ONG opositora y con sede en Estados Unidos HRANA.
El 74 % de esos ataques se produjeron en Teherán, ciudad de unos 10 millones de habitantes que vive bombardeos diarios.
En la capital los ataques son tan comunes que hay vecinos que aseguran que diferencian entre el vuelo de cazas -más ligero- y el de bombarderos B2 -más pesados y con bombas más potentes-, en lo que es una lucha para conciliar el sueño por las noches.
En estas tres últimas jornadas, Estados Unidos e Israel han parecido centrarse en las industrias del país, su programa atómico y sus centros de conocimiento.

Viernes
Las dos principales fábricas de acero de Irán, la Siderúrgica de Mobarakeh en el centro del país y la Siderúrgica de Juzestán en el oeste, fueron atacadas el viernes, un sector crucial para el país.
A esos objetivos se sumaron ese mismo día el complejo de agua pesada de Jondab, que dejó de operar por los daños sufridos, y la de torta amarilla (concentrado de uranio) de Ardakan, dos sustancias clave para el desarrollo de combustible en el proceso nuclear.
A lo largo del viernes murieron en Irán como resultado de los ataques israelíes y estadounidenses 35 civiles y otros 60 resultaron heridos, según datos de HRANA (el Gobierno iraní informa muy parcialmente del número de víctimas).
A última hora del viernes, se produjo un ataque en las cercanías de la planta nuclear de Bushehr (sur) -el tercero en 10 días- por lo que la instalación “sigue deteriorándose”, según Rusia, que construyó la instalación y está evacuando a parte de su personal.

Sábado
El sábado fue atacada la Universidad de Ciencia y Tecnología de Teherán, un bombardeo que dejó uno de los edificios del complejo educativo en ruinas y provocó daños a otras zonas.
Este centro es uno de los más prestigiosos del país en enseñanza técnica. Fue fundado en 1929 y alberga centros de investigación vinculados con la industria de defensa.
En esa misma jornada se produjeron ataques en zonas residenciales del este y noreste de Teherán, según medios iraníes.
El balance de víctimas civiles del sábado fue de 24 muertos y 88 heridos.

Domingo
El domingo fue atacado otro centro de educación superior, en este caso la Universidad de Isfahan de Tecnología, donde hay centros de investigación vinculados con el programa de misiles y drones iraníes.
Además, fue golpeado el edificio que alberga la cadena de televisión catarí Al Arabia, que acoge también un salón de belleza, y quedó en peligro de derrumbe.
A ello se sumó el domingo la oscuridad parcial que sufrió la capital cuando resultó dañado en un ataque una subestación eléctrica y Karaj, donde una torre de electricidad resultó a afectada y parte de esta urbe vecina a la capital estuvo sin luz unas horas.
Ese día 17 civiles perdieron la vida y otros ocho resultaron heridos en la campaña estadounidense e israelí.
Estos datos no incluyen los objetivos estrictamente militares ni las víctimas marciales.
Todo ello solo en tres días de una guerra que ha superado el mes, con más de 10.000 bombardeos por parte de Estados Unidos y el lanzamiento de 15.000 bombas por parte de Israel.
