Las mujeres que dejan de menstruar a los 55 años o más tienen significativamente menos probabilidades de sufrir ataques cardíacos y accidentes cerebrovasculares
Una investigación de la Universidad de Colorado en Boulder (Estados Unidos) ha demostrado que las mujeres que inician la menopausia más tarde que la media, es decir, a partir de los 55 años, tienen vasos sanguíneos más sanos y menor riesgo de enfermedades cardíacas que aquellas que la empiezan antes, informó la agencia Europa Press.
El estudio, publicado en Circulation Research, ofrece nuevos conocimientos sobre por qué las mujeres que dejan de menstruar a los 55 años o más tienen significativamente menos probabilidades de sufrir ataques cardíacos y accidentes cerebrovasculares en sus años posmenopáusicos y podría ayudar a desarrollar nuevas terapias para reducir el riesgo de enfermedad cardíaca en mujeres.
Si bien ellas tienen menos probabilidades de morir de un ataque cardíaco o un derrame cerebral que los hombres durante la mayor parte de su vida, su riesgo aumenta y supera al masculino después de la menopausia. A este respecto, el estudio de Colorado destaca una excepción a esta tendencia.
Para la investigación, los expertos han evaluado la salud vascular de 92 mujeres en distintas etapas reproductivas.
En concreto, han medido la dilatación mediada por flujo de la arteria braquial, que refleja cómo se dilata la arteria braquial con un mayor flujo sanguíneo, y la salud de sus mitocondrias y han analizado las moléculas que circulan por sus torrentes sanguíneos.
A partir de estas pruebas, el estudio ha revelado que la función vascular era solo un 24% peor en el grupo de menopausia de inicio tardío en comparación con el grupo premenopáusico, mientras que aquellos en el grupo de inicio normal tenían una salud vascular un 51%.
Esas diferencias entre los grupos persistieron cinco años o más después de que las mujeres atravesaron la menopausia, y el grupo de inicio tardío todavía tenía una función vascular un 44% mejor que el grupo de inicio normal.
Además, determinó que la salud vascular preservada en el grupo que comenzó el tratamiento más tarde se relacionó con un mejor funcionamiento de las mitocondrias, que produjeron menos radicales libres.
La sangre circulante de los dos grupos también se veía diferente, pues en el grupo que comenzó el tratamiento más tarde mostró niveles “más favorables” de 15 metabolitos diferentes relacionados con lípidos o grasas en la sangre.
Estudios anteriores ya mostraron que las mujeres que llegan a la menopausia a los 55 años o más tienen hasta un 20% menos de probabilidades de desarrollar enfermedades cardíacas que aquellas que dejan de menstruar a la edad habitual de 45 a 54 años.
Pese a los hallazgos, los científicos han señalado que se necesita más investigación para determinar exactamente qué impulsa esa protección, aunque sospechan que una mejor función mitocondrial y ciertos lípidos que circulan en la sangre pueden guardar cierta relación.