Defensoría del Pueblo advierte que un escenario de inestabilidad en Venezuela podría generar un nuevo flujo masivo de migrantes hacia el país
Panamá se encuentra elaborando un protocolo de atención para la eventual llegada de migrantes indocumentados que podrían ingresar al país a través de la selva del Darién, de acuerdo al Defensor del Pueblo, Eduardo Leblanc, informó este viernes el diario La Estrella.
Leblanc manifestó la preocupación de las autoridades panameñas ante la situación social y política que atraviesa Venezuela, señalando que un posible estallido social podría provocar un nuevo éxodo masivo de migrantes desde el sur hacia el norte del continente, con impacto directo en territorio panameño.
“Estamos muy preocupados por lo que ocurra en Venezuela. Si se presenta un escenario de inestabilidad social, podríamos enfrentar nuevamente un flujo migratorio masivo que cruce por Panamá”, advirtió el defensor.

Las declaraciones se dan a pesar de la drástica reducción registrada en el tránsito migratorio por el Darién durante el 2025, cuando el flujo disminuyó en un 99%, de acuerdo con cifras oficiales. Al cierre del año pasado, 3,091 personas cruzaron esta peligrosa ruta, frente a las 302,203 registradas en el 2024.
No obstante, Leblanc subrayó la importancia de mantener la preparación institucional, recordando que en los últimos años más de 1.2 millones de migrantes han transitado por Panamá y que menos del 0.5% permaneció en el país, lo que reafirma su condición de territorio de tránsito.
El Defensor del Pueblo informó además que ya se instaló una mesa de diálogo con representantes de las Naciones Unidas para definir protocolos de recepción, atención humanitaria y protección de los derechos humanos, ante un eventual aumento del flujo migratorio.
Este anuncio ocurre en un contexto de creciente tensión entre Venezuela y Estados Unidos, luego del despliegue de un operativo marítimo estadounidense en aguas cercanas al territorio venezolano, bajo el argumento de combatir el narcotráfico. Según reportes oficiales, estas acciones han dejado 37 presuntas narcolanchas destruidas y cerca de 115 personas fallecidas.
