Autoridades avanzan en la desinfección de las líneas de conducción y refuerzan el sistema con plantas potabilizadoras modulares ante la crisis hídrica en la región
El Instituto de Acueductos y Alcantarillados Nacionales (IDAAN) garantizó el suministro de agua potable en la región de Azuero para la celebración del tradicional desfile de las 1,000 Polleras, programado para el sábado 17 de enero, informó el diario La Estrella.
El director del IDAAN, Rutilio Villarreal, explicó que el proceso de desinfección de las líneas de conducción que abastecen a la Villa de Los Santos, Las Tablas y Guararé avanza a buen ritmo, lo que permitirá que el sistema esté completamente operativo para atender a residentes y visitantes durante el evento, que contará con más de 80 delegaciones confirmadas, señala el informe.
Villarreal ofreció estas declaraciones durante la instalación del nuevo periodo de sesiones ordinarias de la Asamblea Nacional, donde destacó que se han redoblado los esfuerzos técnicos para asegurar la continuidad del servicio en una región que enfrenta una prolongada crisis en la calidad del agua potable.

Destaca que desde hace más de siete meses, las provincias de Herrera y Los Santos se mantienen bajo medidas de contingencia debido a la contaminación de los ríos La Villa y Estibaná, principales fuentes de abastecimiento. Esa situación ha afectado el funcionamiento de las plantas potabilizadoras Roberto Reyna, en Chitré, y Rufina Alfaro, en Los Santos.
Como parte de las acciones de emergencia, el IDAAN activó el 1 de enero la contratación, suministro e instalación de dos plantas potabilizadoras modulares, con una inversión de $4.5 millones. Esas unidades están diseñadas para operar en condiciones extremas de turbiedad y contaminación, y se integrarán a las plantas existentes para reforzar la producción de agua potable mientras se desarrollan trabajos de recuperación estructural, según la institución.
El Ministerio de Ambiente (MIAMBIENTE) ha señalado que la crisis hídrica en Azuero se originó por múltiples factores, entre ellos el vertido de desechos porcinos, aguas residuales sin tratamiento, el uso indiscriminado de agroquímicos y la deforestación de las cuencas, lo que incrementó la carga orgánica y microbiológica del agua cruda.
Las autoridades reiteraron que, aunque el sistema sigue bajo monitoreo permanente, se han adoptado las medidas necesarias para garantizar el abastecimiento de agua potable durante una de las festividades culturales más importantes del país.
