El mandatario afirmó que Panamá solo reconoce la victoria electoral de Edmundo González
El presidente José Raúl Mulino, aseguró que la captura del dictador Nicolás Maduro por parte de fuerzas estadunidenses, fue una consecuencia directa de sus propias acciones y de haber desaprovechado múltiples oportunidades para resolver la crisis de Venezuela por la vía democrática y pacífica.
“Fue una acción bien buscada por el señor Maduro. Tuvo oportunidades de negociar, de conversar y de resolver la crisis de otra manera”, señaló Mulino en Telemetro Reporta. El mandatario comparó la situación con lo ocurrido con el general Manuel Noriega en Panamá en 1989, señalando que, como en aquel entonces, se dejaron pasar “oportunidades de oro” que solo se presentan una vez.
Mulino destacó que, al igual que en Panamá, en Venezuela hubo una elección en la que la voluntad popular fue expresada de manera contundente. Recordó que en los comicios de julio del 2024 la oposición, encabezada por Edmundo González y María Corina Machado, obtuvo una victoria abrumadora, reflejo de la soberanía popular del pueblo venezolano.

Para Mulino, la acción militar abre una primera puerta para que Venezuela transite hacia un régimen democrático y en libertad, siempre que se respete el mandato expresado en las urnas.
En ese sentido, reiteró que su gobierno no reconocerá bajo ningún pretexto a un gobierno encabezado por Delcy Rodríguez, a quien calificó como una extensión del “madurismo sin Maduro”.
“Nosotros en Panamá somos depositarios y custodios de las actas que representan la voluntad mayoritaria del pueblo de Venezuela. Cualquiera sea la salida, tiene que hacerse respetando esa decisión soberana”, enfatizó Mulino.

Instó al gobierno de Estados Unidos para que promueva una transición democrática en Venezuela, facilite el establecimiento del gobierno legítimamente electo y permita el retorno al país tanto del presidente electo como de la líder opositora.
Mulino advirtió que, de no respetarse la voluntad popular, el escenario geopolítico en América Latina podría complicarse.
Opinó que la toma de un país por la fuerza no es una fórmula viable para garantizar la paz, la cooperación y la estabilidad regional.
“No podemos pensar que esa puede ser una salida políticamente prudente, si queremos mantener un clima de paz y confianza en América Latina”, concluyó el mandatario.
