Reiteró que no reconocerá relevos que mantengan el madurismo, y defendió una salida democrática con Edmundo González Urrutia como presidente electo
Panamá reiteró ante el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas (ONU) que no reconoce ni reconocerá al régimen de carácter autoritario e ilegítimo que ha mantenido al pueblo venezolano rehén, sumido en una de las crisis políticas, sociales, económicas y humanitarias más graves de la región, y advirtió que cualquier intento de instaurar un gobierno encabezado por Delcy Rodríguez, constituiría un continuismo y no una transición genuina.
Durante su intervención en la sesión del Consejo de Seguridad celebrada este lunes, el embajador de Panamá ante la ONU, Eloy Alfaro de Alba, fue enfático al señalar que no es correcto sacar al dictador Nicolás Maduro del poder para perpetuar el madurismo bajo otras figuras, ya que ello solo prolongaría el conflicto, la inestabilidad y el sufrimiento del pueblo venezolano.
El futuro de Venezuela debe ser plenamente democrático. El poder emana del pueblo y el pueblo ya habló en las urnas”, sostuvo el diplomático panameño, al recordar que Edmundo González obtuvo un triunfo indiscutible en las elecciones del 28 de julio del 2024, con más del 70% de los votos, y que María Corina Machado continúa siendo una figura central del liderazgo democrático venezolano.

EFE/ Ronald Pena R.
Panamá destacó que reconocer a cualquier autoridad distinta al presidente electo equivaldría a legitimar un fraude electoral, normalizar el autoritarismo y socavar el principio universal de elecciones libres como fuente de legitimidad.
En ese contexto, Alfaro de Alba advirtió que un eventual gobierno encabezado por Delcy Rodríguez, figura del aparato represivo, representaría la continuidad del sistema y no una transición real.
El embajador también exigió la liberación inmediata e incondicional de todos los presos políticos, la garantía de su integridad y el restablecimiento pleno de los derechos humanos y la libertad de expresión.

Recordó, además, que Panamá es directamente afectada por la crisis venezolana, tanto por los flujos migratorios masivos como por la detención arbitraria del ciudadano panameño Olmedo Núñez en Venezuela.
Como parte de sus propuestas para superar la crisis, Panamá planteó una transición pacífica, democrática y liderada por los propios venezolanos, con acompañamiento responsable de la comunidad internacional, una interinidad estrictamente limitada en el tiempo y orientada exclusivamente a restablecer la institucionalidad democrática y el Estado de derecho.
“No puede haber paz sin legitimidad, ni legitimidad sin democracia”, afirmó Alfaro de Alba, al recalcar que Panamá, como miembro del Consejo de Seguridad de la ONU, continuará promoviendo soluciones ancladas en la voluntad popular, el respeto al derecho internacional y la autodeterminación de los pueblos.
