La embajadora Ana Irene Delgado afirmó que el país no reconoce al régimen autoritario, aboga por una salida pacífica basada en la voluntad popular y exige la liberación del panameño, Olmedo Núñez
Panamá reafirmó ante la Organización de Estados Americanos (OEA), este martes, su posición firme a favor de una transición democrática, pacífica y legítima en Venezuela, sustentada en la voluntad popular expresada por el pueblo venezolano en las elecciones de julio del 2024 y con el acompañamiento del sistema interamericano.
La postura panameña fue expuesta por la embajadora Ana Irene Delgado, representante permanente de Panamá ante la OEA, durante la sesión extraordinaria del Consejo Permanente convocada para analizar los acontecimientos recientes en Venezuela. Su intervención se alineó con el mensaje presentado un día antes por el embajador de Panamá ante las Naciones Unidas, Eloy Alfaro de Alba, ante el Consejo de Seguridad de la ONU.
Durante su intervención, la embajadora Delgado hizo énfasis en que el gobierno del presidente José Raúl Mulino mantiene un compromiso inquebrantable con los principios del multilateralismo, la soberanía de los Estados y el respeto irrestricto al derecho internacional, en particular a los establecidos en la Carta de la OEA y la Carta Democrática Interamericana.

Panamá expresó profunda preocupación por la situación en Venezuela, al considerar que sus efectos trascienden las fronteras nacionales y representan un riesgo real para la paz, la estabilidad democrática y la seguridad hemisférica. En ese contexto, Delgado señaló que persiste el desconocimiento de la voluntad popular y una erosión sostenida de la institucionalidad democrática en ese país.
La diplomática destacó que, durante el último año, se ha profundizado el vaciamiento de las instituciones, el cierre de los espacios políticos y el uso sistemático de prácticas represivas, lo que ha conducido a un desenlace que calificó como “profundamente lamentable”.
“Panamá reitera de manera clara e inequívoca que no reconoce ni reconocerá a un régimen de carácter autoritario e ilegítimo que mantiene al pueblo venezolano sumido en una de las crisis políticas, sociales, humanitarias y de seguridad más graves de nuestra región”, afirmó la embajadora.

Delgado calificó como indispensable la liberación inmediata de todas las personas detenidas por motivos políticos en Venezuela, tanto nacionales como extranjeros, en especial del ciudadano panameño Olmedo Núñez, quien permanece privado de libertad sin cargos formales, sin debido proceso ni acceso pleno a garantías consulares.
Indicó que esta situación constituye una violación directa a la Convención de Viena sobre Relaciones Consulares, al Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos y a normas fundamentales del derecho internacional, lo que genera responsabilidad internacional del Estado venezolano frente a Panamá.
Asimismo, la embajadora resaltó el impacto regional de la crisis venezolana, la cual ha obligado a millones de personas a abandonar su país, generando consecuencias humanitarias y migratorias que afectan a Panamá y a toda la región.
Finalmente, Panamá reiteró su llamado a una salida pacífica, democrática y liderada por los propios venezolanos, con el acompañamiento de la comunidad internacional y de mecanismos como la OEA, respetando el mandato expresado en las urnas el 28 de julio de 2024.
“Desconocer esa voluntad equivale a legitimar el fraude, normalizar el autoritarismo y socavar el principio fundamental de las elecciones libres como fuente de legitimidad democrática”, concluyó la embajadora Delgado.
