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Medusas y anémonas tiene patrones de sueños similares a los humanos

Medusas y anémonas tiene patrones de sueños similares a los humanos
Vista dorsal de una medusa Cassiopea andromeda durmiendo boca abajo. Crédito: Noa Maor/Imagen cedida por Nature Communications

Un estudio publicado en Nature sugiere que dormir es una adaptación evolutiva para reducir el daño en el ADN neuronal

Las medusas y las anémonas marinas duermen aproximadamente un tercio del día, una proporción similar a la de los seres humanos, y comparten patrones de descanso sorprendentemente parecidos, así lo revela un estudio publicado en la revista Nature, liderado por investigadores de la Universidad Bar Ilan, en Israel, que aporta nuevas evidencias sobre el origen evolutivo del sueño, informo la agencia EFE.

La investigación respalda la hipótesis de que el sueño evolucionó en una amplia variedad de especies como un mecanismo para reducir el daño al ADN, especialmente en las neuronas, daño que se acumula durante los periodos de vigilia, aunque ya se había descrito un estado similar al sueño en la medusa Cassiopea, su arquitectura y función no estaban completamente claras.

El equipo científico analizó los patrones de sueño de las medusas Cassiopea andromeda tanto en laboratorio como en su entorno natural, y de las anémonas de mar Nematostella vectensis en condiciones controladas, los resultados mostraron que ambos organismos duermen alrededor de un tercio del día, aunque con diferencias notables.

Las medusas duermen principalmente durante la noche, con breves siestas al mediodía, mientras que las anémonas marinas lo hacen durante el día.

En las medusas, el sueño está regulado por los cambios de luz y por el impulso homeostático del sueño, es decir, el mecanismo interno que controla la necesidad de dormir, en el caso de las anémonas, el descanso depende tanto de su reloj circadiano interno como del impulso homeostático.

El estudio también halló que, en ambas especies, la vigilia prolongada y la privación del sueño se asocian con un aumento del daño en el ADN neuronal, en contraste, el sueño se relacionó con una reducción significativa de ese daño, además, cuando los organismos enfrentaban factores externos de estrés que incrementaban el daño en el ADN, tendían a dormir más como mecanismo compensatorio.

Según los autores, estos hallazgos apoyan la idea de que el sueño es una solución adaptativa para reducir el coste celular del estado de vigilia, caracterizado por una actividad neuronal constante, mayor metabolismo celular y aumento de la locomoción.

Las neuronas se cree que evolucionaron en los metazoos basales, un grupo de animales primitivos similares a las medusas y anémonas actuales, pertenecientes al filo Cnidaria, por ello, los investigadores destacan que estos organismos podrían convertirse en un modelo clave para estudiar la evolución del sueño en los primeros animales.

El trabajo sugiere que dormir no es un lujo de cerebros complejos, sino una función biológica fundamental que surgió temprano en la historia de la vida para proteger uno de los recursos más valiosos del organismo, su ADN neuronal.

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