El MINSA hace un llamado urgente a la población para donar, ante el aumento de la demanda por accidentes y emergencias
Los bancos de sangre de Panamá mantienen un nivel de abastecimiento inferior al 40%, una situación que encendió las alertas del Ministerio de Salud (MINSA), que este lunes hizo un llamado urgente a la población para que acuda a donar sangre y ayude a salvar vidas, informó en un comunicado la entidad.
De acuerdo con un comunicado oficial, en el país existen 38 bancos de sangre: 11 pertenecen al MINSA, 13 a la Caja de Seguro Social (CSS) y 14 son privados, sin embargo, todos enfrentan un déficit significativo en sus reservas.
“Los bancos de sangre a nivel nacional mantienen un abastecimiento por debajo del 40%, por lo que desde el MINSA hacemos un llamado urgente a la población para que acuda a los centros de donación de sangre y contribuya a salvar muchas vidas”, señaló la directora general de Salud Pública del MINSA Yelkys Gil.

La funcionaria advirtió que la situación es especialmente delicada al inicio del año, cuando se incrementan las actividades propias de la temporada de verano, este periodo suele registrar un aumento de accidentes y enfermedades, lo que eleva la demanda de transfusiones sanguíneas en los hospitales del país.
Por su parte, la jefa del Departamento de Medicina Transfusional y Servicios de Sangre del MINSA, Erika Zhong, indicó que la mayor urgencia se concentra en la necesidad de donantes con sangre tipo O negativo. “Es el tipo universal y puede ser utilizado por cualquier persona”, explicó.
Zhong precisó que, aunque la mayoría de la población tiene sangre tipo O positivo, el sistema requiere con mayor urgencia donantes voluntarios constantes que permitan mantener las reservas en niveles adecuados.

Añadió que en las últimas semanas el déficit ha dificultado la atención de pacientes que llegan a los cuartos de urgencias.
“El MINSA reitera la importancia de la donación voluntaria de sangre como un gesto solidario y de amor que salva vidas”, subrayó la institución, al insistir en que la participación ciudadana es clave para garantizar la atención oportuna en los centros hospitalarios.
