Presentado por APEDE revela limitaciones en el financiamiento y en la capacidad de las familias panameñas para elegir el modelo educativo de sus hijos
La Asociación Panameña de Ejecutivos de Empresa (APEDE) informó este martes que presentó ante sus socios el Índice de Libertad Educativa (ILE) para América Latina, un estudio internacional que evalúa por primera vez de manera comparativa el grado de apertura, diversidad y flexibilidad de los sistemas educativos en 20 países de la región, incluido Panamá.
De acuerdo con los resultados, Panamá obtuvo en el 2025 un puntaje de 0.378 sobre 1, ubicándose por debajo del promedio regional. El desempeño del país muestra rezagos particularmente en áreas como el financiamiento educativo y la capacidad real de las familias para decidir a qué modelo educativo destinar los recursos públicos.
El informe, coordinado por el académico Martín Krause y financiado por la Templeton World Charity Foundation, fue dado a conocer en conjunto con la Fundación Libertad y la Gran Alianza Educativa. El estudio analiza dos dimensiones principales: la libertad de las familias para elegir la educación de sus hijos y la libertad de los actores privados para crear y sostener proyectos educativos alternativos al sistema estatal.

Durante la apertura del evento, la presidenta de APEDE, Giulia De Sanctis, destacó que la educación debe ser una prioridad estratégica para el país. Señaló que, si bien la inversión en infraestructura es relevante, el impacto sostenible depende de la calidad del sistema, la formación docente, la continuidad de las políticas públicas y de un enfoque centrado en el estudiante.
Los autores del informe explicaron que los sistemas con menor libertad educativa tienden a limitar la diversidad y la innovación, al restringir la forma en que los recursos públicos pueden seguir la elección de las familias. En contraste, el estudio identifica a países como Chile, México y Perú, entre los mejor posicionados de la región, al contar con mayores niveles de libertad para aprender y enseñar.
El Índice de Libertad Educativa parte del principio de que los padres están en mejor posición para identificar las necesidades educativas de sus hijos y que un sistema con múltiples opciones —académicas, técnicas, artísticas, religiosas o bilingües— incrementa las oportunidades de desarrollo individual.
La presentación del estudio se produce en un contexto de debate nacional, previo a la discusión de las reformas a la Ley de Educación anunciadas por el Ejecutivo. En ese escenario, APEDE reiteró su respaldo a reformas basadas en evidencia técnica, participación amplia y visión de largo plazo.
Como parte de esta agenda, el gremio anunció la realización de su Foro de Educación el próximo 27 de enero, espacio que estará alineado con los estándares de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), enfocados en calidad, equidad y buena gobernanza educativa.
